Este viaje a La Garrotxa fue una escapada de tres noches en familia que realizamos en autocaravana a fines del mes de abril.
Salimos de la ciudad de Barcelona y visitamos los municipios de Besalú, Olot y Santa Pau, y la zona de La Fageda d´en Jorda. No es toda La Garrotxa pero sí que son muy buenos exponentes de la comarca. Besalú y Santa Pau representan el paisaje rural de pasado medieval, Olot es capital de la comarca y ciudad volcánica, con una gran riqueza de arquitectura modernista y un interesante museo sobre los volcanes. Por último, La Fageda d´en Jorda es un gran y bello bosque de hayas que cuenta también con antiguos volcanes para visitar.
Mapa de Ubicación
Aspectos generales
La comarca de La Garrotxa está ubicada en la provincia de Girona, en el extremo oriental de los Pirineos, en el noreste de la comunidad de Cataluña. Tiene una extensión de 735 km2, repartidos en 21 municipios.
Es la comarca de montaña de Cataluña con menor altura media ya que la mayoría de la superficie se encuentra a menos de 600 mts de altura y las máximas no superan los 1.600 msnm. Su relieve se caracteriza por la transición de la montaña al llano y por la existencia de una zona volcánica, lo cual la hace especialmente singular.
El río Fluvià divide la comarca de la Garrotxa en dos partes: la Alta Garrotxa y el Llano de Olot. La Alta Garrotxa tiene un relieve abrupto y un territorio poco alterado por la actividad humana. El Llano de Olot, situado al sur del río Fluvià, cuenta con un paisaje más suave debido a la presencia de volcanes dentro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa y es una zona más poblada.
La comarca se divide en cuatro grandes valles: el valle de Bas, al suroeste, el valle de Hostoles al sur, el valle de Bianya al oeste, y el valle del Fluvià al este que se abre hacia la comarca del Ampurdán/ l’Empordà.
El clima de La Garrotxa es mediterráneo de montaña media: Precipitaciones abundantes todo el año, con veranos frescos e inviernos secos y fríos por la influencia del Pirineo.
En cuanto a la vegetación, La Garrotxa es una de las comarcas más boscosas de Cataluña. Mientras que en la Alta Garrotxa y al este de la comarca hay un sector de vegetación de carácter mediterráneo, el resto de la comarca está cubierta por vegetación submediterránea que pasa a atlántica en los puntos más húmedos. El encinar es característico de las zonas soleadas del este, el robledo es el bosque que predomina en el resto de zonas, y el hayedo es el bosque que se encuentra en los sectores más húmedos.
Desde la época medieval hasta la contemporánea, pasando por el legado judío, el renacimiento y el modernismo, los pueblos de La Garrotxa tienen una historia que hay que conocer, un pasado que ha dejado unos testimonios de primer orden.
En cuanto a la gastronomía de La Garrotxa es importante destacar su reconocida Cocina Volcánica, una cocina de la tierra de los volcanes, donde la tierra es fértil y donde crecen el maíz, las alubias, la patata, el nabo, la cebolla, la trufa, el escarlot y la castaña que acompañan el cerdo, los caracoles y el jabalí. Se trata de una cocina contundente que utiliza excelentes ingredientes de proximidad, con platos estrella como las patatas de Olot o las alubias de Santa Pau. Existe una larga oferta de restaurantes de Cocina Volcánica y todos ellos están señalizados. Más información en www.cuinavolcanica.cat
La comarca de La Garrotxa es perfecta para visitar. Cuenta con una rica e interesante naturaleza, ofrece la posibilidad de practicar muchas actividades como senderismo, paseos en bicicleta o a caballo, volar en globo aerostático, deportes de aventura y de realizar rutas culturales. Cuenta también con muchos bonitos establecimientos, campings y áreas y parkings para autocaravanas. Todo esto sumado a su rico pasado medieval, reflejado en preciosos pueblos, y a su muy buena comida son razones más que justificadas para conocer la comarca de La Garrotxa.
Alta Garrotxa
La Alta Garrotxa es el espacio más importante del Pre-Pirineo oriental por sus singulares características. Está ubicado entre las comarcas del Ripollès, La Garrotxa y el Alt Empordà. En el caso de La Garrotxa, incluye total o parcialmente cinco municipios. Su orografía extremadamente abrupta (las garrotxas son las tierras “ásperas y de mal caminar”) con valles profundos, riscos y paredes de roca, ha condicionado los asentamientos humanos con la consecuencia de mantener aislado un espacio natural con una importante riqueza biológica, declarándose Espacio de Interés Natural y designado como Zona de Especial Protección para las Aves dentro de la Red Natura 2000. El paisaje de la Alta Garrotxa es verdaderamente espectacular, no sólo por su magnífico relieve sino también por sus bosques dominados por los encinares y los robledos. Además, la Alta Garrotxa cuenta con un rico patrimonio cultural manifestado en yacimientos, masías, aldeas, ermitas y plazas carboneras.
El Consorci de l’Alta Garrotxa dispone de 6 senderos, los cuales transcurren por los rincones más interesantes de este espacio. Todos están señalizados y se pueden seguir fácilmente. En el área de Sadernas y Sant Aniol durante los períodos de máxima afluencia de visitantes se regula el acceso motorizado al sector de Sant Aniol para ordenar el tránsito de vehículo y fomentar el senderismo. Justo al inicio del tramo cerrado al tráfico hay un gran aparcamiento donde se pueden estacionar los vehículos y continuar la ruta a pie.
Llano de Olot – Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa
El Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, en el llano de Olot, protege la mejor zona volcánica de la península ibérica. Cuenta con 40 conos volcánicos y más de 20 coladas de lava. Formados por once municipios, las características particulares del parque proporcionan a este una vegetación variada y exuberante con encinares, robledos y hayedos.
El parque ofrece varios senderos que pasan por los lugares más destacados, la mayoría están señalizados excepto algunos de los senderos largos que se pueden seguir con la ayuda del plano del parque. Al ser un parque natural con un 98% de territorio de propiedad privada, es importante disfrutar de la naturaleza con discreción y no dañar animales, plantas o minerales. Las zonas de aparcamiento están señalizadas, cuentan con WC, papeleras y agua potable y en ellas se puede hacer picnic, fuera de estas zonas está prohibido en todo el parque natural.

Nuestro recorrido en la Garrocha
SI te sirve de ayuda para planificar unos días en la Garrocha, esto fue lo que hicimos nosotros día a día durante nuestro viaje:
Día 1: Llegada y visita a Besalú. Noche en Besalú.
Día 2: Llegada y visita a Olot. Museo de los Volcanes y Volcán Montsacopa. Noche en Olot.
Día 3: Llegada a la Reserva Natural de La Fageda d´en Jordà. Senderismo por el hayedo, Volcán Santa Margarida y Volcán Croscat. Noche en La Fageda d en Jordà.
Día 4: Llegada y visita a Santa Pau. Regreso.
Besalú
Desde Barcelona, a 132 km, llegamos al encantador pueblo medieval de Besalú, uno de los más bonitos de Girona.
Antes que nada, aparcamos en el área de autocaravanas que está justo enfrente del puente fortificado que da acceso al casco antiguo de Besalú. Es gratuito y ofrece servicio de aguas previo pago en la oficina de turismo que está a su lado.
Surgido como una fortaleza construida en un importante y tradicional cruce de caminos al este de la comarca de La Garrotxa y flaqueado por dos ríos, el Fluvià al sur y el Capellades al norte, Besalú es una de las muestras más importantes y singulares de los conjuntos medievales de Cataluña, en un excelente estado de conservación, y llegó a ser sede de un importante condado independiente. En Besalú se rodaron escenas de la película El Perfume, filme inspirado en la novela de Patrick Süskind.
Es de destacar que en todo Besalú se respira un aire medieval en cada una de sus calles y rincones, una ciudad pequeña que invita a caminarla y descubrirla paso a paso para descubrir todos los monumentos y restos románicos y medievales.

Qué ver en Besalú
Pont Vell
Apenas llegar al pueblo destaca notablemente su majestuoso puente románico sobre el río Fluvià, el Pont Vell.

Emplazado en el siglo XI y reconstruido a lo largo del tiempo, este antiguo puente cuenta con 105 metros de largo y 30 de alto, es el símbolo de la ciudad y también la entrada principal al núcleo antiguo de Besalú. Su forma es angular, con arcos desiguales y torres y es uno de los vestigios del antiguo Condado de Besalú.



Monasterio e Iglesia de Sant Pere
En el centro del casco antiguo de Besalú, en su gran plaza principal o plaza de Sant Pere, se encuentra la antigua iglesia del monasterio benedictino de Sant Pere de Besalú, fundada en el siglo X. Destaca por su amplia y sobria fachada la cual cuenta con un singular ventanal con cuatro arquivoltas y la figura de un león a cada lado de la misma que simbolizan la fuerza y la protección que ofrecía la iglesia. Los leones se encuentran encima de un simio y de un hombre desnudo, representación del mal y del paganismo.
En su interior cuenta con tres naves y el ábside es una preciosa girola circular, recurso arquitectónico digno de apreciar.

Casa Cornellà
Alrededor de la Plaza de Sant Pere se encuentran palacios y casas señoriales. Una de ellas es la Casa Cornellà, considerada uno de los exponentes de la arquitectura civil románica mejor conservados de toda Cataluña. Por fuera se ve como un edificio robusto, de tres pisos y planta cuadrada, una vivienda típica de la nobleza medieval y, al entrar, se encuentra un patio interno en el centro, que organiza y da luz, con un vestíbulo cubierto, establos, granero, galerías y dependencias nobles y de la servidumbre distribuidas a su alrededor. Una casa noble, modificada y vuelta a modificar con el paso del tiempo, pero muy bien mantenida.

Iglesia de Sant Viçenc
Este templo románico del siglo XII, actual parroquia del pueblo, pertenecía al antiguo hospital de peregrinos. Cuenta con una capilla gótica lateral donde se conserva otra curiosidad de Besalú, un fragmento de la Vera Cruz, reliquia de gran valor expuesta en una vitrina cerrada. La contemplación de la reliquia fue motivo de peregrinación y por ello de la existencia de un hospital para peregrinos, el de Sant Julià.

Sala Gótica del Palacio de la Cùria Reial
Bajando por la calle del Canó, se llega a otro edificio importante, la Cùria Reial, donde antiguamente se dictaban las sentencias judiciales. Actualmente es un salón de actos municipal y un restaurante con una terraza con vistas al puente.
Antiguo barrio judío y Miqvé
Besalú contaba también con un barrio judío que actualmente se ve en las entramadas calles con algunos pórticos de piedra. En este antiguo barrio, lo más destacado es el Miqvé, o casa de baños rituales donde los judíos purificaban del cuerpo, que junto con el de Girona, son los únicos recintos de baños judíos conocidos en la Península Ibérica. Se trata de una casa de piedra con bóveda de cañón, típicamente románica, del siglo XII. Fue descubierto en 1965 en el lugar donde había una pequeña fábrica.



Plaza de Sant Pere
La Plaza de Sant Pere, donde se encuentra la iglesia del mismo nombre, es un espacio amplio y un punto de encuentro rodeado de bares y restaurantes con terrazas, ideales para hacer una pausa, donde los niños pueden correr a sus anchas mientras los adultos descansamos un poco.
Nosotros hicimos un aperitivo en la vermutería Quina Lllauna https://goo.gl/maps/udcGPdeBCiBh3yGT7, justo en una de las esquinas de la plaza. La cena la hicimos en una pizzería cercana a la plaza, La Roda Groga https://goo.gl/maps/D9TXHJnyH27CdG2m6. Está vez no probamos la destacada comida local sino la italiana, ¡Pero riquísima! El local es pequeño y bien metido en el centro antiguo de Besalú, con amable atención e ideal para ir en familia.
Salimos de Besalú cruzando nuevamente el puente románico, esta vez ya era de noche y todo estaba bellamente iluminado. Hicimos noche en el parking de autocaravanas donde habíamos aparcado a la mañana.
Aquí pasamos la noche en Besalú: https://park4night.com/es/lieu/45763/
Olot
Nos despertamos en el parking de autocaravanas de Besalú y después de desayunar nos fuimos hacia a Olot, la capital de la comarca de La Garrotxa, a 21 km de Besalú.
Una vez llegados, dejamos la autocaravana en el Aparcament Ronda Les Fonts, a pasos del centro de Olot. Allí dormiríamos esa noche después de visitar la ciudad y sus alrededores. ¡Que sorpresa cuando nos encontramos con una familia amiga que había pasado la noche allí mismo con su autocaravana y nos dijo que era un buen lugar!. No cuenta con ningún servicio, es solo un parking gratuito, tranquilo y muy bien ubicado.
Salimos a caminar y a descubrir Olot. La capital de la comarca de la Garrotxa es una ciudad tranquila y muy verde situada en un llano cruzado por el río Fluvià y la riera de Riudaura y rodeada por las sierras de Sant Valentí, Aiguanegra, el altiplano de Batet, Marboleny y Sant Valentí de la Pinya.
«La ciudad de los volcanes», como se la llama a Olot, es muy conocida por su interés natural y por formar parte del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, que cuenta en Olot con cuatro volcanes: el Montsacopa y el Montolivet, que se pueden visitar, y la Garrinada y el Bisaroques. En los alrededores de Olot se encuentra más riqueza natural con los humedales de la Moixina y el volcán Croscat. El singular jardín botánico del Parc Nou también es destacable. Además del interés natural de Olot, la ciudad cuenta también con un rico patrimonio cultural, destacando las edificaciones de estilo modernista.

Qué ver en Olot
Passeig Barcelona
Llegamos al Passeig Barcelona y caminamos por este largo y bonito bulevar arbolado, flanqueado por casonas modernistas muy elegantes.
Luego el Passeig Barcelona pasa a ser la Carretera de Santa Coloma y en su número 47 se encuentra el Museo de los Volcanes de Olot, a 1,6km de donde habíamos aparcado.


Museo de los Volcanes
Este interesante museo, ubicado en una antigua casona dentro de un amplio y bonito parque con frondosos árboles y un bar-restaurante incluido, es un lugar imprescindible si se visita Olot y se quiere saber más sobre la actividad volcánica del Parc Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.

El museo es pequeño y fácil de recorrer y la información que brinda es muy clara y didáctica tanto para niños como para adultos ya que explica todo sobre los volcanes, la fauna y la flora de la zona de manera muy gráfica, con dibujos, fotos y videos y un simulacro de temblor de tierra.


Se puede experimentar un temblor de tierra en vivo y directo, la sensación es muy real. Nosotros lo recorrimos en una hora y media y nos encantó.


- La entrada es económica, 3euros por adulto (2018).
Ruta del Modernismo
Aunque nosotros no lo hicimos por falta de tiempo y para no cansar a los niños que tenían más interés en volcanes que en edificios, la ciudad de Olot ofrece un interesante recorrido por la ciudad llamado Ruta del Modernismo, estilo artístico que tuvo una fuerte influencia sobre la arquitectura urbana de Olot de principios del siglo XX.
Entre otros edificios notables destacan:
- Casa Gaietà Vila, frente a la Catedral de Olot,
- Casa Solà-Morales, imponente edificio cuya fachada es obra de Lluís Domènech i Montaner, con un par de esculturas femeninas de Eusebi Arnau
- Casa Gassiot, curiosa obra de Alfred Paluzie, con sus muchos detalles,
- Casa Pujador, con su gran balcón acristalado en la esquina y su torre cilíndrica (aunque su construcción es tardía y podría ser más ecléctico que modernista).
También son interesantes algunos panteones familiares en el cementerio de Olot. La ruta se inicia en la Oficina de Turismo de Olot y transcurre por el centro histórico de la ciudad, donde se concentran la mayoría de los edificios modernistas. Incluso puede ser más completa e interesante si se contrata una visita guiada.
Se puede continuar el itinerario visitando el Museo de la Garrotxa donde se encuentran magníficas obras de esta época y estilo, como la colección de carteles «Cigarrillos París» y esculturas de Miquel Blay.
Una vez terminada la visita en el Museu dels Volcans, regresamos hacia el centro de Olot por el mismo camino, andando nuevamente por el precioso Passeig de Barcelona donde a un 1 km aproximadamente encontramos un lugar perfecto para hacer la comida del mediodía: el Eko Bar, https://goo.gl/maps/P9tzx2fsjDrrZ8W28 en Plaça de Catalunya n.1, un bonito local con sabrosas y variadas tapas, amablemente atendido, y con precios muy razonables. ¡Muy recomendables las patatas bravas, con las famosas patatas de Olot!
Volcán Montsacopa
Como habíamos venido a ver volcanes, después de comer queríamos conocer el Volcán Montsacopa, un volcán ubicado en plena ciudad de Olot y que se puede visitar. Caminamos unos 1,5 km, según nos indicó Google Maps, por un camino en ascenso totalmente urbano, fácil y muy verde y bonito, y llegamos al cráter del Volcán Montsacopa.


Desde el volcán las vistas son impresionantes, todo muy bien cuidado y limpio, poco visitado y sin aglomeraciones. Quizás el cráter decepcione un poco porque es un terreno bajo cubierto de hierba y no se aprecia mucho su forma, aunque si su circunferencia, pero no deja de ser el cráter mismo del Volcán Montsacopa.


Obviamente hay que entrar y experimentar lo que es pisar un cráter… ¡Aunque no sea tan impresionante como otros volcanes, es muy bonito y muy verde!


El lugar es perfecto para hacer una excursión familiar con niños, incluso si son pequeños.

Junto al volcán se encuentran unas torres de vigilancia a las cuales subimos y desde las que se puede ver muy bien toda la comarca, una pequeña iglesia que estaba cerrada, y un restaurante guapísimo y moderno con las mejores vistas de Olot desde su terraza y ventanales, El Fortí del Volcà Montsacopa, https://goo.gl/maps/RPxbZaVQ9E1S4fc66, al cual entramos para hacer un descanso/ merienda/ copita, aprovechando la excelente ubicación dentro del paisaje volcánico y disfrutando de la tranquilidad de la zona.


Salimos del restaurante y regresamos a la autocaravana caminando los 1,3km que nos separaba del Volcán Montsacopa. Cenita en la autocaravana y pernocte en Aparcament Ronda Les Fonts.

Aquí pasamos la noche en Olot: https://park4night.com/es/lieu/30287/
Reserva Natural de La Fageda d´en Jordà y alrededores
Nos despertamos en Olot y después de desayunar en la autocaravana nos fuimos para la Reserva Natural de La Fageda d´en Jordà, a solamente 5km.
La Reserva Natural de La Fageda d´en Jordà es un bosque de hayas y una de las 28 reservas naturales del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Este particular y mágico hayedo crece excepcionalmente sobre la colada de lava enfriada del Volcán Croscat, está situado en un terreno llano a 550 msnm (algo poco habitual en los hayedos de la Península Ibérica) y se encuentra rodeado por 21 de los volcanes que hay en La Garrotxa.
Muchos artistas se inspiraron en este paisaje, como Joan Maragall que escribió un poema que hizo al bosque famoso, un monolito dedicado al poeta se encuentra en la entrada del itinerario pedestre 2.
Nosotros aparcamos en el parking de La Fageda d´en Jordà/ Área Can Serra, ubicado donde comienzan varias rutas de paseo muy bonitas y fáciles para familias. No se paga entrada para visitar la reserva natural, solo el parking es de pago (aunque es ideal para llegar y despreocuparse de buscar sitio) y se encuentra al lado del centro de información de la reserva natural. El parking cuenta además con instalaciones limpias, baños, venta de bebidas, una bonita zona de picnic con mesas y el personal es amable.
El centro de información atiende de 10 a 15hs y allí te pueden explican todo lo necesario para recorrer la zona. Por un 1euro te dan un mapa de la zona, aunque no es tan necesario porque los senderos están muy bien señalizados.
Los carruajes de caballo salen muy cerca de allí. Es importante saber que el acceso en vehículo de motor está prohibido dentro de la reserva salvo autorización con previa acreditación en el caso de discapacidad.

La Fageda d´en Jordà se puede visitar durante todo el año. Nosotros fuimos en primavera, pero dicen que el otoño es el momento ideal ya que la hoja caduca del hayedo hace a que mediados de noviembre se pueda apreciar toda una gama de tonos rojizos, ocres y marrones. En nuestro caso, estaba todo tan verde y frondoso que también valió mucho la pena visitar el hayedo en primavera, además de contar con una temperatura muy agradable.



Qué ver en la la Reserva Natural de La Fageda d´en Jorda y alrededores
Bosque de Hayas
Para llegar a la Reserva Natural de La Fageda d´en Jordà, al bosque de hayas, se puede tomar el itinerario pedestre 2, que sale justo al lado de la oficina de información en el Área Can Serra. Este camino es de nivel fácil, ideal para ir con niños pequeños. El recorrido dura unos 30 minutos y termina en la Granja de Lácteos de La Fageda https://goo.gl/maps/X23i6dCvTptmN93N7.
Aunque nosotros no lo hemos hecho, otra forma de visitar el bosque de hayas es en carruaje de caballos con guía. Esta popular forma de conocer el bosque es recomendable si se va con niños pequeños, personas de movilidad reducida o no gusta caminar. Su trayecto pasa por la zona más frondosa del hayedo, dura aproximadamente una hora y a mitad de camino se puede bajar unos 15 minutos para pasear y tomar fotos. En caso de lluvia el carro está cubierto. Su precio es 9€ adultos y 5€ niños, sale del Área de Can Serra y los tickets se compran en el oficina de información del aparcamiento o en la web.
Nosotros arrancamos el sendero 2 en el Área de Can Serra, pasamos por el magnífico bosque de hayas con donde el camino hace curvas, hay pequeñas elevaciones en el paisaje, es verde muy verde que casi no se ve el cielo de lo frondosos y altos que son los árboles, y a pocos pasos mas nos encontramos con la Granja de Lácteos de La Fageda.


Este lugar cuenta con una pequeña tienda de venta al público con una muy agradable terraza y parque de juegos infantiles y desde donde se pueden visitar sus instalaciones con visita guiada (Se dice que allí las vacas disfrutan de la naturaleza de la zona y ¡hasta les ponen música clásica!). Nosotros no hicimos la visita pero obviamente nuestros hijos no se quisieron perder ni los yogures (también venden sus helados, todo en practicas pequeñas porciones) ni el parque infantil, y allí hicimos la primera pausa del camino.


Sant Miquel de Sacot, Volcán de Santa Margarida y Gregales del Volcán Croscat
Como nos resultaba un camino muy corto, continuamos luego por el sendero 1 que sale desde la fábrica de yogures, es circular, y pasa por la Iglesia Sant Miquel de Sacot, el Volcán de Santa Margarida, los Gredales del Volcán Croscat y vuelve nuevamente al aparcamiento de La Fageda d´en Jordà/ Área de Can Serra. Este sendero 1 es algo más largo y tiene una pequeña zona de rampa-escalera quizás algo mas dificultosa pero no excesiva (Por eso la diferencia de color en los carteles indicativos de sendero 1 y sendero 2).
Sant Miquel de Sacot
La iglesia Sant Miquel de Sacot es una iglesia románica reconstruida a estilo neoclásico, ubicada en plena vegetación frondosa y verde brillante aunque ya no un hayedo.


Volcán de Santa Margarida
El Volcán de Santa Margarida se encuentra a continuación, siguiendo el mismo camino igual de bonito y verde. Una vez en el volcán, hay que acercarse al medio de su cráter donde se encuentra una pequeña ermita del mismo nombre.


En ese amplio cráter, que parece un gran parque, hicimos picnic de mediodía con lo que nos habíamos llevado de la AC. Hacía sol y era muy agradable estar sentados en la hierba con ese precioso y tranquilo panorama natural. Vale mucho la pena ir hasta allí desde La Fagedà, el sendero es muy agradable.

Gredales del Volcán Croscat
A los Gredales del Volcán Croscat se llega desde la Ermita de Santa Margarida por el mismo sendero 1.
Los gredales son unas formaciones de arcilla con formas curiosas provocadas por las erupciones del volcán cuando estaba activo. El Volcán Croscat tuvo explotación minera de forma que se pueden ver las capas interiores del mismo.

Al llegar a esa zona es cuando el sendero se complica un poquito, ya que hay unas escaleras algo incómodas pero no demasiado complicado ni peligroso. Desde allí, continua el sendero y termina en el parking del Área de Can Serra, donde habíamos empezado el paseo.

¡Nos encanto la experiencia de conocer mas de cerca la naturaleza volcánica de la comarca de la Garrotxa! Creo que es una visita imprescindible si vais a esta región.

Esta noche la pasamos en el parking del Área de Can Serra, cenamos y dormimos en la autocaravana allí mismo en La Fageda d´en Jordà.
Aquí pasamos la noche en La Fageda d´ en Jordà: https://park4night.com/es/lieu/22327/
Santa Pau
A tan solo 6 km de La Fageda d´en Jorda, se encuentra el pequeño municipio de Santa Pau. Al llegar, dejamos la AC en el área que está justo a la entrada del casco antiguo del pueblo y al lado de la Oficina de Información Turística y desde aquí recorrimos todo el pueblo a pie. El área es un amplio aparcamiento que no tiene servicios de ningún tipo.

Ya desde el parking las vistas a la parte antigua del pueblo son muy bonitas, un conjunto de construcciones medievales de piedra en medio de la naturaleza verde brillante de la Garrotxa en primavera, “una villa medieval entre volcanes”, como dice un cartel turístico en sus calles.
Santa Pau, junto con Besalú, es uno de los más encantadores y bonitos pueblos medievales de Cataluña. Se encuentra en el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, entre las ciudades de Olot y Mieres. Su historia, sus monumentos medievales, su gastronomía y su situación geográfica son una buena excusa para visitarlo en cualquier época del año.
Ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico en 1971 y conserva aún su trazado típicamente medieval con murallas, calles irregulares, rincones curiosos y construcciones de gran valor arquitectónico. Su núcleo antiguo tiene especial importancia histórica y las vistas desde sus murallas son magníficas.

Qué ver en Santa Pau
Castillo de la Baronía
Dentro de la zona amurallada, el Castillo de la Baronía preside el recinto histórico de Santa Pau. Está situado al pie de la Sierra de Finestres y fue construido entre los siglos XIII y XVIII. Tiene planta cuadrada, un patio central que ordena las dependencias a su alrededor y una gran Torre de Homenaje donde se encuentra la capilla dedicada a Sant Honorato y San Antonio Abad.
Al crearse la Baronía en 1278, el castillo pasó a ser residencia oficial de los Barones y a su alrededor se fue construyendo la villa medieval amurallada y fortificada para la defensa de los habitantes de Santa Pau.

Plaza Mayor
En el lado sur del castillo, en el siglo XIV se construyó un espacio de forma casi triangular que se convirtió en la Plaza Mayor de Santa Pau, centro neurálgico de la ciudad desde la Edad Media ya que contaba con el mercado, antiguamente conocido como Firal dels Bous.
Con arcos románicos y algunos góticos, según la época de construcción, toda la plaza se encuentra porticada para que el mercado se pudiera realizar aunque lloviera. Es una de las plazas medievales mejor conservadas de Cataluña.
Iglesia de Santa María
Esta iglesia parroquial está situada en la plaza mayor y destaca por su alto campanario. Es una construcción gótica muy austera tanto en su interior como exterior. Tras el terremoto que sufrió el anterior templo parroquial de Santa María dels Arcs en 1427, fue construida esta nueva iglesia en el siglo XV en el centro de Santa Pau.



Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa
Santa Pau está ubicado dentro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa por lo que se trata de otro buen punto de partida para hacer excursiones a los cráteres de los volcanes que rodean el municipio.
Su relieve es muy marcado debido a que en sus alrededores se encuentran los volcanes de Roca Negra, Santa Margarita y Croscat. También lo rodean las Sierras de Finestres, de Sant Juliá del Mont y del Corb. Todo esto hace que Santa Pau cuente no solo con la gran belleza arquitectónica y medieval de su pueblo sino también con unos paisajes circundantes magníficos, ideales para senderismo, excursiones y otros planes al aire libre.

Fesols de Santa Pau
No son solo para ver sino también para disfrutar. Estas riquísimas y pequeñas alubias, o fesols en catalán, son una delicatessen que merece la pena probar en Santa Pau, incluso llevarse una unos para hacerlos y probarlos también en casa.
Son de vaina gris, se cosechan en septiembre y se conservan secas para todo el año.

Qué hacer en Santa Pau
Justo al lado del parking, en la Oficina de Información Turística (antes la Oficina Turística estaba en la Plaza Mayor pero se ha mudado) es donde te dan todo tipo de información para visitar Santa Pau y el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa (en el caso que visites la zona empezando por Santa Pau).
Aunque lo hicimos en 2018, y desconozco si la oficina de turismo lo seguirá ofreciendo en la actualidad, es especialmente interesante y entretenida una actividad para familias como una especie de juego de pistas o gimcana para el cual te dan instrucciones y unas espadas, escudos de madera y unos chalecos para toda la familia, con los cuales quedas convertido en un caballero medieval. De esa manera los niños (y los adultos, je) se interesan más por la visita y se puede conocer el pueblo buscando detalles y respondiendo a preguntas alusivas hasta conseguir la meta final. La actividad dura más o menos una hora y media y los resultados y los disfraces se deben entregar luego en la oficina de turismo (¡antes de que cierre!).

En nuestro caso, después de aparcar a la entrada del pueblo, caminamos por la Avinguda de l´Estany, luego giramos a la derecha por el Carrer Major y por esa calle pasamos por el ayuntamiento, luego la calle gira a la izquierda y se convierte en Carrer del Pont que hace una curva y termina en la Plaça Major, con la Iglesia de Santa María a uno de sus lados.
Después de hacer el juego de pistas ofrecido por la Oficina de Turismo, nos quedamos en la Plaza Mayor haciendo un aperitivo en uno de sus bares, concretamente en Cal Sastre https://goo.gl/maps/DzXu51sjorjkwh186 que tiene una terracita en la acera. Los niños mientras tanto jugaban a caballeros con unas espadas de madera que compramos cerca del ayuntamiento. ¡Parece que el tema les interesó mucho!
Después del aperitivo, nos fuimos a comer a Cal Fesol https://goo.gl/maps/pran9kkuzFnesuBD8, a pasos de la Plaza Mayor. Estábamos encantados de poder probar las famosas alubias de Santa Pau, los pequeños, blancos y tiernos fesols. El restaurante nos pareció muy simpático, todo pintado de verde y decorado con fesols gigantes con caritas. Su plato estrella son obviamente estas alubias, acompañadas con carne de jabalí, butifarra o verduras. El servicio fue muy amable y atento. ¡Un acierto en pleno casco histórico!



Felices por haber tenido un buen vistazo de gran parte de la comarca de La Garrotxa, después de la comida, ya entrada la tarde volvimos para Barcelona y terminamos nuestra escapada de 4 días.
Si quieres conocer La Garrotxa de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/gerona/excursion-garrocha/?aid=101639, https://www.civitatis.com/es/besalu/tour-privado-besalu/?aid=101639.
Imagen de Portada: Volcán de Montsacopa, Olot.

