Argentina

Noroeste Argentino, Salta y Jujuy

Este viaje al Noroeste Argentino, por las provincias de Salta y Jujuy, lo hicimos en una visita familiar a Argentina en el verano austral (justo antes de que comenzara la pandemia del Covid…).

Viajamos a la ciudad de Salta en avión y recorrimos la zona en coche alquilado, alojándonos en varias ciudades.

Tabla de Contenidos

Mapa de Ubicación

Aspectos generales

El Noroeste Argentino (o NOA) es uno de los destinos preferidos por los argentinos y uno de los menos conocidos fuera del país. Su impresionante paisaje y la calidez de su gente bien valen una visita. Montañas de mil tonalidades, pintorescos pueblos en altura, paisajes únicos, cactus gigantes, antiguas tradiciones, mucho color y buena gastronomía regional. Todo eso y más ofrece el NOA.

Señalización Vial

Nuestro recorrido en el Noroeste Argentino

Si te sirve de ayuda para planificar unos días en el Noroeste Argentino, esto fue lo que hicimos nosotros día a día durante nuestro viaje:

Día 1: Llegada y visita a la ciudad de Salta. Cena en peña folclórica La Vieja Estación. Noche en hotel Brizo, Salta.

Día 2: Salida hacia Quebrada del Humahuaca. Llegada y visita a Purmamarca. Llegada a Tilcara. Breve paseo por Tilcara y cena en Sikuri. Noche en hotel Cerro Chico, Tilcara.

Día 3: Excursión a Uquía, Humahuaca y Serranía del Hornocal. Cena y noche en hotel Cerro Chico.

Día 4: Excursión a Salinas Grandes y a Pucará de Tilcara. Cena y noche en hotel Cerro Chico, Tilcara.

Día 5: Salida hacia Cachi por Cuesta del Obispo, Recta de Tin Tin y Parque Nacional Los Cardones. Llegada y visita a Cachi. Cena y noche en hotel La Merced del Alto.

Día 6: Visita a Cachi y salida hacia Cafayate por RN40 pasando por Molinos y Quebrada de las Flechas con Monumento Natural de Angastaco. Llegada a Cafayate. Cena y noche en hotel Grace Cafayate.

Día 7: Paseo por Cafayate. Visita bodegas El Porvenir y Piatelli. Comida en Piatelli. Noche en hotel Grace Cafayate.

Día 8: Salida hacia ciudad de Salta pasando por Quebrada de las Conchas. Paseo por la ciudad. Cena en Doña Salta. Noche en hotel Brizo, Salta.

Día 9: Partida

Ciudad de Salta

Madrugamos y tomamos el vuelo de las 8.20h a la ciudad de Salta desde el Aeroparque Jorge Newbery. Después de 2.15hs. de viaje llegamos y, como habíamos supuesto, encontramos el cielo totalmente nublado, pero con esperanzas de que a más altura estuviera despejado y por suerte así fue.

En Salta y Jujuy el verano austral trae altas temperaturas y lluvias abundantes que incluso pueden cortar los caminos. Las dos provincias pueden visitarse perfectamente durante todo el año, aunque la mejor época para viajar es entre los meses de abril a octubre. En nuestro caso viajamos en febrero y no tuvimos ningún problema ni por calor ni cielos cubiertos salvo en la ciudad de Salta ni corte de carreteras por lluvias.

En el mismo aeropuerto de Salta recogimos el coche de alquiler que habíamos reservado anteriormente en la empresa Hertz, una camioneta Toyota Hilux 4 x 4 de 5 plazas que devolveríamos a la vuelta antes tomar el vuelo de regreso a Buenos Aires. No está de más decir que la camioneta estaba bastante “traqueteada”, gastada de tanta ruta con poco mantenimiento, y que nos dio más de un susto durante el viaje…

Aterrizados en Salta
Aeropuerto de Salta

Una vez en el coche nos aventuramos en nuestro nuevo compañero de ruta hacia el centro de la ciudad de Salta, al hotel que teníamos reservado por 2 noches: Hotel Brizo. Este hotel está muy bien ubicado en el centro de la ciudad a solo 4 calles de la Plaza 9 de Julio. Es amplio, tranquilo, limpio, con buenas instalaciones y muy bien atendido. El desayuno buffet es muy completo.

Puedes encontrar más opciones de alojamiento en la ciudad de Salta aquí: https://www.booking.com/searchresults.en.html?city=-1011490&aid=7928867&no_rooms=1&group_adults=2

Hotel Brizo
Comedor hotel

La historia de la ciudad de Salta se remonta a 1582 cuando fue fundada por el español Hernando de Lerma con el fin de unir el Virreinato del Perú con Buenos Aires y fue durante la Revolución de Mayo que adquiere importancia en la lucha por la independencia de la mano del General Martín Miguel de Güemes, un héroe nacional.

Museo Güemes

La capital de la provincia de Salta cuenta con una arquitectura de estilo neocolonial que se mezcla con varios estilos como el colonial en el Cabildo, el francés en el Centro Cultural América o el barroco en la fachada de la Catedral, todo esto junto a un gran legado histórico y un ocio nocturno interesante que sirve para conocer más sobre la cultura y la gastronomía salteña.

Calle Caseros
Esquina Plaza 9 de Julio

Era temprano en la tarde, la hora de la siesta y todo se encontraba muy apacible. Como no habíamos comido desde el desayuno, lo primero que buscamos fue un lugar cercano donde encontrar un tentempié rápido y de paso probar alguna de las especialidades locales así que nos acercamos a Adobe Cocina Regional https://goo.gl/maps/GsAiXvqrsZk1TQ7U7 donde probamos las riquísimas empanadas salteñas, humita en chala, tamal, locro, humita a la olla, todo acompañado de cerveza Salta, mmm! Resultó ser un local perfecto además de estar muy bien ubicado en plena Plaza 9 de Julio al lado del Cabildo.

Tamal, humita, locro, empanadas
Cerveza local
Humita a la olla

Qué ver en Salta ciudad

Plaza 9 de Julio

Al llegar y dejar todo en el hotel, nos fuimos caminando a conocer un poco el centro, nos dirigimos hacia la agradable e histórica Plaza 9 de julio donde bajo los arcos de los edificios que la rodean se encuentran comercios, vendedores ambulantes, restaurantes, museos, un teatro y varios agentes de la policía turística atentos a todo. Los edificios que se encuentran allí son los mas importantes de la ciudad como la Catedral Basílica de Salta, el Museo Arqueológico de Alta Montaña y el Cabildo Histórico de Salta junto a otros edificios históricos como el Teatro Provincial y Museo de Arte Contemporáneo.

La plaza está llena de palmeras y otras especies autóctonas y tiene muchos bancos para sentarse, todo situado alrededor de unas fuentes y la estatua de uno de los héroes de la independencia, el General Arenales.

Plaza 9 de Julio
Cambio de guardia frente al Cabildo

Iglesia de San Francisco y Museo San Francisco

Seguimos caminando por la ciudad y nos dirigimos hacia la pintoresca Iglesia de San Francisco en la calle Caseros, famosa por sus colores rojo y dorado y por su torre campanario, preciosa tanto de día y como de noche. Fundada en 1625 por la orden de los franciscanos, forma parte del circuito turístico principal del casco histórico. A su izquierda se encuentra el Museo San Francisco que expone obras de arte del siglo XVIII y XIX, muebles de estilo colonial, materiales hechos en plata y más.

Campanario
Interior Iglesia
Iluminada

Convento de San Bernardo

Continuamos por la histórica calle Caseros hacia el este hasta encontrarnos con el Convento de San Bernardo a tres calles. Este edificio de finales del siglo XVI de típica arquitectura colonial es uno de los más representativos y bellos de la ciudad. Lo más destacado es su imponente puerta barroca de exquisita talla en una sola pieza de madera en medio de una fachada sencilla, hermosa y extensa pintada a la cal que da a un gran atrio empedrado. En los primeros años de la Guerra de la Independencia cumplió funciones de hospital y albergue para los ejércitos que actuaron bajo las órdenes de Castelli, Belgrano y Rondeau. En 1844 se convirtió en convento de clausura de las monjas carmelitas y por ello no se puede visitar su interior. En 1941 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Es precioso para hacer fotos ya que además de su particular aspecto el cerro San Bernardo lo enmarca por detrás.

Convento de San Bernardo
Puerta barroca

MAMM – Los niños de Llullaillaco

Después de algunas fotos, volvemos a la Plaza 9 de Julio por la misma calle Caseros para entrar en el MAAM Museo Arqueológico de Alta Montaña donde visitamos una exposición casi imprescindible si se visita Salta:  Los niños de Llullaillaco. Este moderno museo, dedicado a la cultura y a los pueblos de alta montaña, se concibió especialmente para resguardar, estudiar y difundir el hallazgo de los cuerpos de tres niños incas sacrificados a los dioses y momificados encontrados en el hielo de alta montaña del Volcán Llullaillaco de 6780 metros de altitud en 1999. Los cuerpos datan de hace más de 500 años en pleno apogeo de la civilización inca y poco antes de la llegada de los conquistadores españoles. Solo se expone uno de los tres, y los van cambiando periódicamente, pero antes de verlo hay una buena exposición para entender el contexto histórico y cultural.  Además, se exponen muchos de los objetos ceremoniales con que se encontraron los cuerpos. Es muy recomendable la visita para conocer más la historia de los pueblos originarios. Lamentablemente está prohibido sacar fotos en el interior del museo…

Salimos del museo después de la interesante visita y vamos hacia la calle comercial Alberdi donde hay muchas tiendas de ropa y algunas heladerías. Genial para hacer una pausa o comprarse algún capricho.

Cabildo Histórico

Al volver hacia el Cabildo Histórico en la Plaza 9 de Julio nos encontramos en su explanada sobre la calle con el tradicional y pintoresco cambio de guardia de los Gauchos de Güemes a caballo, con sus típicos ponchos rojos y negros, y de la Banda de Música de la provincia. Esta curiosa ceremonia se realiza desde 1983 y participan 13 jinetes vestidos de gauchos, quienes integran la Guardia de Honor del Gobernador de la provincia.  A fecha 2020 el cambio de guardia se hace dos veces por semana, miércoles a las 18h y sábados a las 11h.

Cabildo Histórico de Salta

No fue nuestro caso (yo lo había hecho en un viaje anterior hace mucho tiempo) pero el cabildo también se puede visitar. Anteriormente fue Casa de Gobierno y ahora es el Museo Histórico del Norte de entrada gratuita, un lugar muy bien mantenido que cuenta con interesantes colecciones de piezas que cuentan la historia de Salta. Tiene varias salas, patios interiores, señoriales carruajes de época y una gran vista a la plaza principal. Tanto de día como de noche es muy bonito.  

Catedral de Salta

Construida en el siglo XIX en estilo colonial y de fachada barroca rosada e interiores de mármol y colores dorados es una de las catedrales más bonitas del norte argentino. El Señor y la Virgen del Milagro son los patrones de Salta y poseen unas bonitas imágenes a las que los salteños les tienen mucha devoción.

Catedral de día

Dentro de la catedral se encuentra el Panteón de las Glorias del Norte, donde descansan los restos de los héroes que lucharon en la Guerra de Independencia. Entre otros allí se encuentran los restos del Gral. Martín Miguel de Güemes, gran héroe de la independencia.

Catedral de noche

Dejamos para nuestro regreso a Salta, cuando volvamos de la Quebrada de Humahuaca, la subida al Cerro San Bernardo, desde donde se puede tener una amplia vista de toda la ciudad.

Peñas Folklóricas

Después de un buen paseo por la zona histórica de la ciudad volvemos al hotel para un pequeño descanso y prepararnos para cenar en una de las famosas peñas folklóricas de la ciudad, esta vez nos recomendaron La Vieja Estación en la mítica calle Balcarce donde se encuentran también otras peñas conocidas y muy frecuentadas. Desde el hotel caminamos aproximadamente 15 minutos aprovechando para conocer la Salta menos turística.

Hacia siglos que no me asomaba a una peña y este reencuentro con la tradición me volvió a encantar. La Vieja Estación es una peña básicamente orientada al turista, pero donde el mismo se siente cómodo y bien atendido con un servicio atento y rápido, un local amplio, bonito y bien ambientado, un espectáculo folklórico de muy buena calidad que acompaña la cena y donde se lucen tanto músicos, cantantes como bailarines y además interactúan con el público. La comida es tradicional básicamente y está bien hecha. Es una posibilidad para volver a probar empanadas, humita o locro. ¡Y quizás para bailar otra chacarera!

Bailes típicos
Música folklórica

Si quieres conocer ciudad de Salta de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/salta/?aid=101639

Aquí dormimos en la ciudad de Salta: https://maps.app.goo.gl/q92enRns8p3g412WA

Quebrada de Humahuaca

Al día siguientes salimos con el coche de alquiler dirección norte hacia la provincia de Jujuy para recorrer la famosa Quebrada de Humahuaca. Primera vez para mi familia, aunque no para mí que al igual que en Salta ya había estado anteriormente hace muchos años, aquella vez en la quebrada con mis compañeras de la carrera de Turismo en un viaje muy especial. El tiempo seguía pintando nubladísimo, pero sabíamos que a más altura veríamos finalmente el sol de la quebrada y la puna.

A la Quebrada por RN9

Para ubicarnos, la Quebrada de Humahuaca, Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad, es un valle o un desfiladero ubicado en Jujuy, la provincia más norteña de Argentina. Transcurre de norte a sur por la carretera RN9 entre los pueblos de Volcán y Tres Cruces, a una hora de la frontera con Bolivia. Los paisajes de la Quebrada son excepcionales, áridos, con montañas de colores rojizos y terrosos, salpicados con unos cactus que triplican la altura humana. La vida y las costumbres del lugar junto con la amabilidad de su pueblo también son un motivo de visita.

Las fiestas de Carnaval a finales de febrero, Semana Santa y el día de la Virgen en agosto son fechas muy concurridas y muy animadas. Julio y agosto se consideran temporada alta.

Para conocer la Quebrada de Humahuaca lo mejor es poner base en unas de sus ciudades, lo más recomendable es Tilcara o Humahuaca en cuanto a disponibilidad de alojamientos, y desde allí hacer todas las excursiones en algunos días. Personalmente prefiero Tilcara y en nuestro caso tres noches fueron suficientes para conocer la zona, aunque siempre quede más para ver.

Parada en la RN9

Como todo el Noroeste Argentino, la Quebrada también está llena de artesanías destacando los tejidos de lana, los instrumentos y la cerámica. Vale la pena caminar por sus calles para apreciar sus construcciones, que aún conservan su aspecto tradicional y colonial.

Purmamarca

Para llegar desde ciudad de Salta a Purmamarca se recorren 188km casi todos por RN 9 y luego a la izquierda se hacen los últimos 3,5km por RN52 para llegar a nuestro primer destino, la ciudad de Purmamarca. El camino es muy verde con curvas suaves y colinas que se van elevando a medida que nos acercamos a la Quebrada y donde siempre nos acompaña el río Grande.

El pueblo de Purmamarca, ciudad desierto en lengua aimara y de origen omaguaca, es uno de los pueblos más pintorescos de la Quebrada y es mundialmente famoso por su Cerro de los Siete Colores, un magnífico lugar de descanso y contemplación de los caprichos de la naturaleza. Esta pequeña ciudad es un importante reclamo turístico, pero está bien organizada. Llegas y aparcas en una calle paralela a la carretera donde suele haber mucho espacio y además hay sombra para los coches. Purmamarca es una ciudad para caminarla, desde la plaza principal hasta la calle más alejada, solo hay que perderse y llevar consigo gorro, botella de agua, cámara de fotos y mucha energía y ganas.

Desde Cerro El Porito

Qué ver en Purmamarca

Cerro de los Siete Colores

Este cerro es la razón principal para visitar Purmamarca. Se trata de un paisaje rocoso que te deja sin aliento por sus tonalidades de verdes, naranjas, rojos y por sus formas amplias y caprichosas. Los efectos de la erosión a través de los siglos y las diferentes capas geológicas son la consecuencia de este espectáculo natural. Sin duda es un destino al que hay que visitar una vez en la vida por lo increíble y diferente a lo que la mayoría estamos acostumbrados.

Sin gran dificultad se puede llegar a su base haciendo una caminata sencilla de un máximo de 3km desde el centro hasta su base, teniendo a todo momento vistas panorámicas enormes. Igualmente, el cerro se puede ver en el pueblo desde muchas calles (La típica postal de una calle de Purmamarca con el cerro detrás se puede tomar desde una de las esquinas de la plaza principal).

Calles de Purmamarca
Paseo de los Colorados

Este paseo se acerca al Cerro de los Siete Colores y todo el espectacular paisaje que le rodea. Sale desde el pueblo a pocas calles de la plaza principal y son unos 3km/ 1 hora para caminar, apreciar la naturaleza salvaje con hermosas vistas de la quebrada y sacar muchas fotos.

Paseo de los Colorados

También se puede hacer con el coche, transitando muy despacio, pero yo recomiendo caminarlo y es lo que hace la mayoría de la gente…

Vistas
Vistas
Cerro El Porito

Al terminar y volver del Paseo de los Colorados hacia el centro de Purmamarca, se puede subir también rápidamente a una pequeña elevación, al cerro El Porito. Desde este pequeño cerro las vistas son muy buenas y es desde donde se puede hacer la típica foto del Cerro de los Sietes Colores. Lo malo es que suele estar demasiado lleno de gente pero igual vale la pena pasarse. Cobran una pequeña contribución y solo permiten estar allí 5 minutos.

Desde Cerro El Porito
Plaza 9 de Julio

Volviendo al centro de Purmamarca nos encontramos con la Plaza 9 de Julio rodeada de varios edificios importantes, en una de sus esquinas se encuentra un pequeño y casi desapercibido Cabildo que data del siglo XIX, construido en adobe y de estilo colonial, muy pintoresco y uno de los más antiguos del norte. Muy bien conservado, el cabildo cuenta con un pequeño museo y una oficina de información turística.

Antiguo Cabildo

Al otro lado de la plaza central se ubica la Iglesia de Santa Rosa de Lima de estilo colonial típico de las iglesias de la región. Data de 1648 y cuenta con un bello dintel en su puerta principal, su arquitectura es sencilla, sus paredes son de adobe, el techo de madera de cardón y barro, con una nave única y angosta. En el interior hay pinturas de la Escuela Cuzqueña del siglo XVIII y otros objetos de valor artístico. Su fiesta patronal se celebra el 30 de agosto con actos religiosos, sikurismisachicos con acompañamiento de erkes y bombos. Fue declarada Monumento Histórico Nacional.

Patio de la iglesia

En el centro de la plaza y alrededor de ella se encuentran centenares de puestos de artesanías para comprar algunos recuerdos o regalos. Obviamente nos tentamos y nos llevamos algunas cositas. También hay algunas casas abiertas y si te asomas un poco puedes ver sus preciosos patios norteños.

Puestos de Artesanía
Patio de Purmamarca

Después de tanto paseo tocaba ya un pequeño descanso así que paramos en uno de los tantos bares que hay en la zona. Elegimos uno justo al lado de la iglesia, en la esquina de calles Lavalle y Belgrano (¡La esquina de la foto típica!).

Empanada frita

Se llamaba Cafetería El Algarrobo (no aparece en Google Maps), muy sencillo, nos sirvió bebidas frescas y unas riquísimas empanadas fritas de carne, sentados en una de las mesitas de fuera donde se podía seguir contemplando el pueblo y si hay suerte unos músicos locales acompañan con su música regional en vivo.

Música en vivo 😉

Con ganas de más, pero teniendo que volver, regresamos a la RN9 para llegar a nuestro próximo destino, la ciudad de Tilcara. En realidad, también se podría pasar noche en Purmamarca porque hay múltiples alojamientos, pero esta vez no encontramos ninguno adecuado a nuestras necesidades y Tilcara nos pareció una muy buena alternativa para conocer la zona y desde allí tener acceso a varias excursiones por la Quebrada. De hecho, tanto Purmamarca como Tilcara son dos muy buenos lugares como campamento base para conocer la zona.

Si quieres conocer Purmamarca de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/purmamarca/?aid=101639

Tilcara

A 25 km por RN9 de Purmamarca, nos encontramos con la ciudad de Tilcara. Esta bonita y pequeña población cuenta con buena infraestructura para la actividad turística, ofrece rincones con encanto y una vida animada. Es un pueblo muy agradable para recorrerlo caminando y descubrir sus detalles particulares.

Una vez llegados a Tilcara, antes que nada, nos dirigimos directamente al hotel reservado previamente donde pasaríamos tres noches para conocer los distintos rincones de la Quebrada del Humahuaca: Hotel Cerro Chico, lo del francés https://goo.gl/maps/Dj5f54fmSm9S5CQp9.

Puedes encontrar otras opciones de alojamiento en Tilcara aquí: https://www.booking.com/searchresults.en.html?city=-1016953&aid=7928867&no_rooms=1&group_adults=2

Entrada
Vistas
Cabaña

Este hotel fue un acierto y, aunque se encuentra algo alejado del centro de Tilcara, vale muchísimo la pena hospedarse allí. Se ubica en la ladera de un cerro, con vistas increíbles, con una construcción auténtica y muy bien planteada acompañando el paisaje. Las cabañas individuales son cómodas, amplias y decoradas con estilo local.

Piscina
Cabaña
Patio

Los jardines están bien cuidados y hasta cuentan con unas llamas. La atención es muy amable, atentos a todas las necesidades del viajero. El desayuno es completo y la cena a la carta estaba riquísima. Tanto la piscina exterior como las zonas comunes y privadas son ideales para descansar al aire libre en plena naturaleza. El acceso asusta un poco pero no es más que un camino rural que se llega sin mayor problema, aunque no sea el ideal para días de lluvia o para caminar hasta Tilcara, por esa razón no recomendaría el hotel si no se va con coche o si se tiene problemas de movilidad ya que las cabañas, la recepción y la piscina se unen por muchas escaleras.

Ya instalados, nos fuimos para el pueblo para dar una vuelta, conocerlo y cenar en un restaurante recomendado por el hotel y que nos pareció excelente, El Nuevo Progreso 1917, https://goo.gl/maps/rtc3BCXMVJuZqvPQ6. Ubicado en el centro de Tilcara, a pocos metros de la iglesia, se trata de un local antiguo restaurado, de estilo moderno, muy bien decorado y ambientado. Su atención es muy profesional y sus platos autóctonos con un toque gourmet son todos riquísimos. Hasta la música era diferente y nos encantó. Muy buena también la carta de postres, y de vinos de la zona. Probamos el «Sikuri», un vino syrah de altura de la zona de Maimará, a 2500mts en la misma Quebrada de Humahuaca. ¡Recomendamos este restaurante!

El Nuevo Progreso 1917
Vino quebradeño
Humita en chala

Al día siguiente, después de un buen desayuno en el hotel, nos fuimos con la 4×4 alquilada en Salta por la RN9 dirección Uquía/ Humahuaca.

Cerro La Pollera de la Colla

La primera parada que hicimos en el camino fue para admirar y fotografiar el peculiar y multicolor Cerro La Pollera de la Colla. De cima plana, el nombre de este cerro se debe a la similitud que tiene con una falda de mujer andina.  Antes del mediodía es el mejor momento para verlo ya que el sol le da de pleno.

La Pollera de la Coya

Uquía

Seguimos camino por la misma RN9 hacia Uquía, minúsculo pueblo a 32km de Tilcara y 12km de Humahuaca, donde viven unas pocas familias que aún mantienen las costumbres de los pobladores de la Quebrada. El pueblo, que tuvo su desarrollo con la llegada del Ferrocarril Belgrano (aún se puede visitar la abandonada estación de tren), es visitado casi únicamente para conocer la antigua Iglesia de San Francisco de Paula.

Qué ver en Uquía

Iglesia de San Francisco de Paula

La Iglesia de San Francisco de Paula está en la entrada del pueblo, al lado de donde se pueden dejar los coches, y a su alrededor abundan los puestos de artesanías.

Construida en 1691, esta preciosa iglesia norteña es famosa por contar con una colección de pinturas conocidas como los “ángeles arcabuceros”, cuadros que fueron pintados durante la época colonial en la escuela cuzqueña (Cuzco era una ciudad productora de imágenes religiosa para toda la colonia). En las pinturas se destacan los ángeles vestidos como militares españoles y armados con arcabuces y según los historiadores estás figuras eran utilizadas para atemorizar a los indígenas durante la conquista española, donde la cruz y las armas fueron decisivas para someter a los pueblos originarios.

La Iglesia de Uquía conserva la arquitectura original en un estilo similar a las otras iglesias de la Quebrada y La Puna. Por desgracia, no los pudimos ver por dentro porque la iglesia estaba cerrada por reparaciones pero me consta que durante 2020/21, después de nuestra visita, se hicieron las reformas necesarias y la iglesia ya está abierta al público en perfectas condiciones.

Iglesia de Uquía
Quebrada de las Señoritas

Además de visitar la iglesia y pasearse por los puestos de artesanías, se puede caminar un poco por el pueblo y si se dispone de tiempo y ganas de paisajes únicos, conocer la Quebrada de las Señoritas.

Puestos de artesanías
Artesanías

Para llegar a la Quebrada de las Señoritas, desde la Iglesia de San Francisco de Paula sale una calle llena de puestos de artesanías que sube hacia la montaña y entra al pueblo, pasa luego por un curioso cementerio andino que recomendamos curiosear, y lleva luego al comienzo del sendero de la Quebrada de las Señoritas.

Calle a la Quebrada
Viviendas de Uquía
Cementerio andino

Esta quebrada no es de las más conocidas ni promocionadas, pero ofrece unas vistas bellísimas de la zona con paisajes rocosos de formas caprichosas increíbles, tonos rojizos intensos y algunos grandes cactus.

Quebrada de las Señoritas
Quebrada de las señoritas

Es un paseo a pie de aproximadamente hora y media, de baja dificultad, que se puede realizar incluso con niños. No se cobra ninguna entrada. ¡Para no dejar de hacer!

Formaciones rocosas
Regresando

Después de conocer Uquía y la Quebrada de las Señoritas, volvemos al coche para dirigirnos a la ciudad de Humahuaca.

Humahuaca

Continuando por la RN9 durante 12km, llegamos a la ciudad de Humahuaca. Ubicada a 3000 metros de altura, rodeada de cordones montañosos de gran belleza, en el camino hacia el norte hasta la frontera con Bolivia, Humahuaca es la entrada a la Puna jujeña y la última localidad más importante de la Quebrada de Humahuaca. Al igual que la quebrada, esta ciudad toma el nombre de los antiguos pobladores de la zona que fueron los omaguacas. Cuenta con una buena infraestructura turística.

Humahuaca es ideal pare recorrerla caminando por sus estrechas calles, admirar las diferentes edificaciones y observar sus pobladores.

En nuestro caso, al llegar a Humahuaca aparcamos cerca del Mercado Municipal y caminamos unas pocas calles hasta la plaza central donde se ubica el Cabildo y la Catedral. Dimos una vuelta para apreciar cada detalle y disfrutar de lo animado que estaba. Una niña nos cantó una pequeña baguala a cambio de unas monedas (La baguala es un género musical folclórico originario del noroeste de Argentina que desciende de las comunidades diaguitas que habitaban los Valles Calchaquíes)

Como ciudad tengo que confesar que, aunque ya había estado hace muchos años, esta vez no me gustó tanto como otros pueblos de la Quebrada, aunque sigue siendo una ciudad interesante para visitar llena de historia y tradición. Si se está en la Quebrada no hay que dejar de visitarla.

Qué ver en Humahuaca

Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Candelaria

En la plaza central del se encuentra la Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Candelaria, de mayor tamaño que otras de la Quebrada, pero del mismo estilo, la cual se destaca por las imágenes de los patronos de la ciudad: San Antonio y la Virgen de la Candelaria y también cuenta en su interior con pinturas de la escuela cuzqueña de gran valor.

Plaza e iglesia
Cabildo de Humahuaca

A un lado de la iglesia se encuentra el edificio del Cabildo de Humahuaca que actualmente funciona como Museo Arqueológico e Histórico y en cuyo reloj de la torre cada mediodía sale una imagen móvil de San Francisco Solano a dar la bendición a los presentes.

Cabildo

La plaza donde se encuentra el Cabildo y la Catedral está llena de artesanos y ofrecen variedad de productos. Yo encontré un tejedor muy especial al cual compré unos gorritos de lana de alpaca tradicionales y monísimos.

Artesanías
Artesanías
Monumento a los Héroes de la Independencia

Otro de los atractivos es el imponente Monumento a los Héroes de la Independencia, construido en honor de los pobladores del norte que lucharon en la guerra por la independencia. Al monumento se accede desde muy cerca de la plaza principal por unas largas escalinatas de piedra que culminan en la gran escultura en bronce.

Monumento

Desde el balcón del monumento se aprecia una amplia vista de la ciudad de Humahuaca.

Vistas desde monumento

En unos puestos al pie del monumento se pueden comprar delicias locales como alfajores de miel de caña y de dulce de leche y empanadas caseras.  Todo de buena calidad, nos gustaron mucho.

Museo Folclórico Regional

Si hay tiempo y ganas de más visitas, en el Museo Folclórico Regional se puede apreciar más historia, cultura y costumbres de los habitantes de la Quebrada y de la Puna. Aunque queda al lado de la catedral, nosotros no hemos estado esta vez (yo había estado hace muchos años en un viaje con la universidad y lo recuerdo muy interesante e informativo).

Después de dar un buen paseo por la ciudad de Humahuaca, nuestro plan era irnos pronto para la Serranía del Hornocal, antes de que bajara el sol y no pudiéramos apreciar sus 14 colores, pero, antes teníamos que comer algo! Por suerte encontramos una casa de empanadas, La Empanadería, https://goo.gl/maps/3xhUDz3XNdonTbt8A, muy cerca del Cabildo, con riquísimas empanadas caseras y atención amable.

Si quieres conocer Humahuaca de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/salta/excursion-humahuaca-hornocal/?aid=101639

Serranías del Hornocal – Cerro de los 14 colores

A 24 km de la ciudad de Humahuaca por la RP 73, entrando en la Puna jujeña y ascendiendo notablemente, se llega a esta impresionante sucesión de cerros por un camino de ripio con muchas curvas y en buenas condiciones. Se puede llegar perfectamente en vehículo propio y no necesariamente tiene que ser una 4×4. De vez en cuando durante el trayecto se ve alguna vicuña por el monte y te puedes considerar afortunado porque son mamíferos que solo viven libres y a más de 3000 metros de altura (su lana es muy apreciada y de muchísimo valor). ¡Además son muy bonitas!

Camino al Hornocal
Curvas del camino

Aunque siempre es impresionante, el mejor momento del día para visitar la Serranía del Hornocal es por la tarde, para apreciar con la luz del atardecer sus 14 colores..

Ingreso al Hornocal

Una vez llegados, se pasa un control donde se pagan 80ars si vas con vehículo propio (febrero 2020) y se aparca justo delante del mirador donde un majestuoso cuadro natural rocoso imponente y multicolor nos recibe. Una paleta de miles de tonalidades terrosas que con la luz del sol de la tarde se lucen aún más e incluso van cambiando, una diversidad de colores que se debe a los minerales que componen este paisaje. El mirador es amplísimo, da mucha paz y lo mejor de todo es que se encuentra a nada menos que…. ¡4350 msnm!

Los 14 colores del Hornocal

Aunque en nuestro caso ninguno ha sufrido apunamiento o mal de alturas, es importante observar el propio organismo y tomarse el paseo con calma. Moverse lentamente y evitar correr y saltar puede ayudar, el paisaje y la tranquilidad reinantes lo permiten porque lo que se hace allí es solo disfrutar y admirar la naturaleza. Igualmente, en el mirador hay una ambulancia equipada con oxígeno para quien lo necesite. También es importante llevar abrigo, en lo posible rompeviento, ya que la zona es muy ventosa y la temperatura puede bajar abruptamente. ¡No olvidar agua!. No hay ningún tipo de servicio o bar en el mirador.

¡A 4350 msnm!

Después de semejante paseo volvimos a nuestro hotel de Tilcara encantados. Habiendo hecho un descansito en la piscina y en las hamacas, nos fuimos al restaurante del hotel a celebrar uno de nuestros cumples. Todo estaba riquísimo, nos gustó mucho cenar allí. Los platos sabrosos y abundantes, buenos postres y un excelente vino tinto de la zona. «Uraqui» probamos esta vez, un vino orgánico de extrema altura de la zona de Uquía. El ambiente era tranquilo, todos huéspedes del hotel. Una buena alternativa para no ir de noche al pueblo si ya se ha estado todo el día fuera.

Salinas Grandes

Al día siguiente, siempre desde Tilcara, seguimos de paseo por la zona. Esta vez tocaba ir a las Salinas Grandes. También había estado yo hace años, pero esta vez en familia era especial, no podíamos perdernos uno de los salares más grandes que existen en el mundo (con permiso del de Uyuni en Bolivia).

Camino a Salinas Grandes

Después de 137 km por la RN9 y la RN52, atravesando quebrada y puna y llegando a 3500 metros de altura, de repente te encuentras con una amplísima extensión blanca y plana de pura sal, un paisaje atípico y muy interesante. Estas salinas ocupan parte de la provincia de Jujuy y tienen una extensión de 212 km2. ¡Algo más grande que superficie de la ciudad de Buenos Aires!

Las salinas solo se puede visitar con un guía local, no se puede hacer de manera libre. Al llegar te encuentras con el parador, una especie de casa hecha de ladrillos de sal donde también están los aseos. Allí mismo se contrata la visita, la cual consiste en un itinerario vehicular de 8 km totales, con la compañía del guía que sube a tu coche, te acompaña en el recorrido y sobretodo te indica por donde circular encima del salar (¡Existen zonas que pueden romperse fácilmente hasta con el peso de una persona!).  La entrada y guiada a las salinas costaba 400 pesos argentinos por coche (febrero 2020).

Parador

Durante el trayecto dentro de las salinas, el guía va explicando todo el proceso de extracción de la sal, la fabricación de piletones, y la variedad de la misma, culminando en los Ojos del Salar, donde se encuentran los Sistemas de Pujias, vertientes dentro de Salinas Grandes, donde se aprecian emanaciones de gas carbónico ancestral y donde se acumulan variedades de minerales.

Entrando a salinas
Vistas desde coche

Es difícil de describir el sentimiento de verse rodeado por un mundo interminable de sal en el que se pierde la vista y parece no tener fin, es como dar un paseo sobre las nubes.

Un mundo interminable de sal

Con un suelo que tiene la forma de un gran patrón de hexágonos y pentágonos, en verano suele tener una capa de agua salada superficial sobre las placas de sal siendo estas más blancas, más delgadas y por consecuencia con mucha más probabilidad de romperse. Es por esto que en una parte de la salina, se deja de avanzar con el coche, se para y nos bajamos para caminar sobre el. Eso si, hay que hacerlo descalzo para no romper las placas y evitar accidentes (y de paso no mojarte). En cambio, en otras épocas del año no hay agua superficial sobre la salina y los bloques de sal puede tener una media de 30 cm de espesor.

Toda el agua salada queda por debajo y cuando hay un agujero puede apreciarse el color turquesa intenso de sus aguas. Esto se debe a que todo el fondo de la salina es un gran lago, pero la alta densidad de la sal del agua hace que se forme la capa de salitre que vemos y pisamos.

Agujero en la salina
Caminando con la guía

El guía local, además de indicar y explicar todo en detalle, también se ofrece a sacarte fotos originales y divertidas, con paciencia y tranquilidad. Es importante hacerle mucho caso en la forma de moverte y tener cuidado a cada paso.

Saltando sobre las salinas

A la vuelta del paseo por las salinas, al lado del parador donde has contratado al guía, puedes descansar a la sombra en los curiosísimos bancos y sillas hechos con bloques de sal y, si no has llevado picnic, comprarte una tortilla de trigo con queso que hacen los lugareños allí mismo en unos puestos, donde también tienen bebidas frescas. Además, se puede comprar artesanía hecha de sal, unas figuras de llamas muy simpáticas que obviamente también tuvimos que llevarnos, je. Todo es muy sencillo y hecho por la comunidad local. Creo que la experiencia es única y totalmente recomendable, el paisaje maravilloso de las salinas no se encuentra en todas partes…

Zona mesas

La explotación turística de Salinas Grandes la lleva una comunidad local y una empresa minera se encarga de la explotación comercial de la sal.

Explotación comercial de la sal

¡No olvidar llevar gafas oscuras y gorro para resguardarse del sol y su fuerte reflejo sobre la sal!

El camino de regreso también es interesante porque volvemos a pasar por el paisaje increíble e inhóspito de la Puna y nuevamente si hay suerte nos encontramos con más vicuñas curiosas cerca de la carretera, nosotros paramos y sacamos algunas fotos ¡No las corráis ni asustéis!

Vicuña

Tilcara

Además de conocer el centro de Tilcara el día que llegamos y fuimos a cenar, y pasarnos al día siguiente camino a Uquía y Humahuaca por La Pollera de la Colla, en Tilcara hay mucho más por conocer.

Qué ver en Tilcara

Plaza Manuel Álvarez Prado

Es el centro de la ciudad y donde funciona la gran feria artesanal.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Tilcara

Muy cerca de la plaza central, sobre la algo más pequeña Plaza Sargento Antonino Peloc, se encuentra la bonita Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Tilcara, de estilo típico de la Quebrada de Humahuaca.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Tilcara
Museos

Interesantes museos se encuentran alrededor de la plaza y las calles principales de Tilcara. Todos ellos están dedicados a la conservación y recuperación de la historia e identidad de la Quebrada de Humahuaca.

El Museo Arqueológico y Antropológico Eduardo Casanova cuenta con varias salas con cientos de objetos encontrados en Tilcara y cercanías, pertenecientes a las diferentes culturas y pueblos que habitaron la región hace miles de años.

El Museo Ernesto Soto Avendaño, escultor argentino que realizó el Monumento a los Héroes de la Independencia en Humahuaca, se encuentra junto al anterior, y cuenta con muchas obras donadas por escultor.

El Museo Regional de Pintura José Antonio Terry cuenta con una colección de este pintor de Buenos Aires enamorado de Tilcara, donde se quedó para retratar costumbres y paisajes.

El Museo de Bellas Artes Irureta fue fundado por este artista argentino y exhibe obras y pinturas de diversos pintores, incluidos artistas locales.

Pucará de Tilcara

Junto con el Jardín Botánico de altura, la excursión más conocida en los alrededores de Tilcara es su famoso Pucará, a 1,5 km al sur de la ciudad.

El Pucará de Tilcara es un lugar que no puede dejar de visitarse en la Quebrada de Humahuaca si se tiene interés sobre el pasado de los antiguos pobladores de la región, en este caso los tilcaras, una tribu local que formaba parte de la etnia de los omaguacas.

Dentro de una extensión de 15 hectáreas, rodeada de bellas montañas, este pucará, o fortaleza en lengua quechua, fue construido estratégicamente sobre un cerro de 80 metros de altura, donde confluyen la quebrada principal y las de Huasamayo y Huichaira. Su ubicación permitía dominar los cuatro accesos hacia la región de la Puna y la de los valles y era ideal para defenderse de los ataques. Los pucarás no solo tenían fines defensivos sino también sociales y religiosos, desde esa altura podían controlarse los campos de cultivo circundantes y las viviendas de los campesinos en los terrenos bajos.

Puente al Pucará

Todo el conjunto arqueológico constituye uno de los asentamientos prehispánicos más importantes de la Quebrada de Humahuaca y de Argentina, un sitio formado por numerosas construcciones muy bien reconstruidas.

Se identifican varios barrios de viviendas, corrales, una necrópolis y un lugar para ceremonias sagradas, entre otros espacios. Se puede recorrer por libre o en visita guiada. Las visitas guiadas son gratuitas y salen cada 1 hora. La entrada al recinto costaba 350 ARS por adulto (febrero 2020).

Vistas desde el Pucará
Pucará de Tilcara

Y si alguno de vosotros es fan del famosísimo grupo de rock Soda Stereo, el Pucará de Tilcara es un lugar muy especial porque allí la banda argentina grabó el video de «Cuando pase el temblor», un video icono del rock en español y latinoamericano. Con paciencia se puede encontrar exactamente las construcciones donde se sacaron la foto de la portada del álbum… queréis probar? Nosotros lo hemos conseguido.

Emulando a Soda Stereo

Junto a la entrada al sitio, se encuentra un Jardín Botánico de Altura. No lo hemos visitado, pero puede resultar muy interesante para conocer la gran variedad de plantas que crecen en la Quebrada y en la Puna. En los canteros sobresalen los cactus o cardones y las plantas medicinales y aromáticas.

Aquí dormimos en Tilcara: https://maps.app.goo.gl/dZTKDHrkXE7DTJ3t6

Si quieres conocer Tilcara de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/tilcara/?aid=101639

Si quieres conocer la Quebrada del Humahuaca de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/salta/excursion-quebrada-humahuaca/?aid=101639

Camino a Cachi por Cuesta del Obispo y P.N. Los Cardones

Al día siguiente bien temprano, nos despedimos con pena de Tilcara con dirección a los Valles Calchaquíes con destino final ciudad de Cachi, en la provincia de Salta. ¡Más aventura nos esperaba! Íbamos a hacer 363km por Ruta Nacional 9, luego Ruta Provincial 33 y últimos kilómetros por Ruta Nacional 40.

Primero es de asfalto…

Atravesar los Valles Calchaquíes desde Tilcara con dirección Cachi es recorrer los 10km de la increíble y verde Cuesta del Obispo, con sus curvas, sus pendientes, sus 3500 metros de altura y su ripio, pero es también atravesar el Parque Nacional Los Cardones con sus ejemplares gigantescos y únicos de cactus junto a la impresionante Recta del Tin-Tin. Semejante travesía vale mucho la pena no solo por los bellísimos paisajes que atraviesa sino también por el destino final que es Cachi, un pueblo encantador y un remanso de tranquilidad.

…y luego es de ripio

Qué ver en el camino a Cachi

Cuesta del Obispo

Lo mejor es recorrer la Cuesta del Obispo por la mañana, hasta las 16h aproximadamente, ya que la ruta es peligrosa y en otros horarios suele haber neblina. Durante el recorrido, hay algunos miradores para descansar de las curvas, unos venden artesanías locales hechas con piedras de la zona como el ónix cielo u ocarinas (pequeño instrumento de viento).

Cuesta del Obispo desde el mirador
Mirador
Artesano de Ocarinas

Parque Nacional Los Cardones

Después de superar la Cuesta del Obispo y de haber disfrutado de las magníficas verdes vistas de los Valles Calchaquíes desde alguno de los altos miradores, la ruta camino a Cachi empieza a bajar, volviéndose cada vez más árida y atravesando el Parque Nacional Los Cardones por la famosa Recta del Tin Tin.

Camino a Cachi
Recta del Tin Tin

Este trozo de carretera asfaltada, interminable en su horizonte, es acompañada a sus lados por cientos de cardones (cactus muy grandes) que conforman un paisaje impactante y son los protagonistas absolutos del entorno. Recomendamos parar al costado del camino para hacer unas fotos, para acercarse a algún cardón y observarlo en detalle, o para leer las explicaciones sobre el parque que se encuentran a mano derecha del camino.

Parque Nacional Los Cardones
Cardones

Muy al fondo de la Recta de Tin Tin se ven unas maravillosas montañas multicolores.

Recta de Tin Tin

Se dice que esta carretera era parte del Camino Inca. Es increíble que con los conocimientos de esa época hayan logrado una recta perfecta en un total de 11km con una desviación de tan solo 10 cm aproximadamente.

Cachi

Finalmente, después del largo camino, llegamos a la ciudad de Cachi.

Esta pequeña y apacible ciudad se encuentra al norte de los Valles Calchaquíes, al pie del Nevado de Cachi que se ubica por el oeste y a orillas del río Calchaquí. Su altitud es de 2531 msnm.

Cachi sobresale como un pintoresco pueblito colonial rodeado de bellos paisajes compuesto por viñedos e imponentes montañas, algunas de más de 5000 metros de altitud y muchas de ellas nevadas. La zona es ideal para el montañismo y senderismo. Cachi goza de un clima muy benigno y de un cielo muy limpio.

Nevado de Cachi

Teníamos reserva para una noche en el Hotel & Spa La Merced del Alto, 2 km en las afueras de la ciudad, así que nos fuimos directamente para allí después del largo viaje desde Tilcara. Al llegar, lo primero que llama la atención es su bonita arquitectura de estilo estancia norteña, que parece antigua pero no lo es, se trata de una construcción nueva y se luce tanto por fuera como por dentro. Con un ambiente muy tranquilo, llaman la atención sus bellos jardines de vegetación autóctona, su verde entorno natural con vistas al Nevado de Cachi, su gran piscina exterior, zonas comunitarias interiores y exteriores bonitas y confortables.

Fachada
Exterior
Piscina

El desayuno y la cena que tomamos allí fueron impecables, con muy buena atención y productos de calidad. Las habitaciones eran cómodas y muy lindas. La zona común cuenta hasta con una pequeña capilla con cuadros de ángeles arcabuceros, como en las iglesias de la región. Los precios son razonables a pesar de la categoría del hotel…

Bar
Sala de estar
Ángeles arcabuceros

Puedes encontrar más opciones de alojamiento en Cachi aquí: https://www.booking.com/searchresults.en.html?city=-979466&aid=7928867&no_rooms=1&group_adults=2

Después de instalarnos y descansar un poco, nos fuimos para el centro histórico de Cachi.

Qué ver en Cachi

La arquitectura de esta pequeña localidad es principalmente de estilo colonial español, con casas de adobe en su mayoría pintadas de blanco sobre basamentos de rocas y con ventanas antiguas protegidas por rejas de hierro forjado.

Con unas aceras son más altas de lo habitual, llaman la atención algunos portales y puertas, que dejan ver los bonitos patios interiores de las casas, y los curiosos desagües de agua de los techos. Al recorrer el pueblo se respira un ambiente tranquilo y limpio muy agradable, con poca gente y sobre todo sin un turismo masivo.

Plaza 9 de julio

La plaza principal de Cachi es muy bonita y esta muy bien cuidada. Su suelo es de adoquines brillantes y está rodeada de árboles y mucho verde. Cuenta con unos arcos coloniales y enfrente se dispone la Iglesia de San José y el Museo Arqueológico.

Iglesia de San José

Sobre la Plaza 9 de julio, se encuentra la Iglesia de San José de Cachi, de estilo colonial del siglo XVI, pero terminada 300 años más tarde en estilo neogótico. Su interior está realizado en su mayoría con madera de cardón, muy común en la zona para construcción, muebles y otros artículos de uso doméstico. Esta iglesia ha sido declarada Monumento Histórico Nacional.

Plaza, iglesia y museo
Altar

Museo Arqueológico Pío Pablo Díaz

Además de la Iglesia de San José, frente a la plaza se encuentra una hermosa casona colonial donde se ubica el Museo Arqueológico Pio Pablo Diaz. Este museo ofrece muy buena información de toda la zona de Cachi y cuenta con una colección de más de 5.000 piezas, la mayoría de ellas de cerámica, de un período de 10.000 años.

Plaza central frente a museo

Esa tarde al llegar al centro de Cachi, además de dar una vuelta por sus calles, paramos a hacer una picadita en un restaurante ubicado al lado de la iglesia, en El Bistró de Cachi https://g.page/bistrodecachi?share. Probamos salami de carne de llama (¡Pobre llama!, como decía el cartel de la tienda de comida y vinos de al lado) y la acompañamos con una copa de un buen vino de la zona, que hay muchísimos y excelentes.

Embutidos de llama
Esquinas de Cachi

Para la cena volvimos al hotel. Antes de llegar, nos sorprendió una tormenta eléctrica impresionante que dejo el cielo con unas luces de rayos increíbles. Llegamos a salvo y disfrutamos de excelente comida acompañada esta vez por un vino torrontés de gran calidad: Adentro Gran Nevado Torrontés, de los Valles Calchaquíes. Haciendo honor a la zona como es nuestra costumbre siempre que se puede… 🙂

Cena
Vino torrontés

Al día siguiente, ya tocaba seguir camino no sin antes dar una vuelta más por Cachi. ¡Nos gustó tanto que daba pena irse!

Calles de Cachi
Calles de Cachi

Aquí dormimos en Cachi: https://maps.app.goo.gl/F4Wcx2QjLZwQDRXp8

Camino de Cachi a Cafayate por RN 40

Desde Cachi, partimos hacia la ciudad de Cafayate en la provincia de Salta, donde llegaríamos después de un largo camino por la legendaria Ruta Nacional 40.

En Google Maps pone 157 km en 3hs 22min, será por algo que calculan este tiempo para estos pocos kilómetros… Pero, a pesar de ser un camino de 133 km de ripio hasta San Carlos, largo, irregular y sinuoso, vale muchísimo la pena la experiencia y es más fácil de conducir que la Cuesta del Obispo en los Valles Calchaquíes. Por suerte nos tocó muy buen tiempo, ni lluvia ni nubes, puro sol y el camino estaba en muy buen estado. Quizás el secreto para hacer estos caminos sea circular con mucha calma y sin prisa, a una velocidad moderada, aprovechando para disfrutar más del paisaje que se recorre, y salir temprano para tener todas las horas por delante.

¡No dejen de hacerlo si van al Noroeste Argentino!

Ruta 40 Cachi-Cafayate
Ruta 40 Cachi-Cafayate

Qué ver en el camino de Cachi a Cafayate por RN40

En este camino podemos encontrarnos con diversos pueblos como Molinos, Angastaco y San Carlos. El paisaje durante todo el trayecto es precioso y los pueblos y caseríos que se encuentran son muy curiosos.

Molinos

En este pequeño pueblo sobre la RN 40 hicimos una parada para conocerlo.

Iglesia de Molinos
Altar

Cuenta con una hermosa iglesia de estilo norteño y un bar restaurante muy amplio y con patio sombreado que si hubiera sido la hora de comer seguro nos hubiéramos quedado allí un poco más ya que se veía muy tentador.

Patio norteño

Quebrada de las Flechas – Angastaco

Siguiendo la RN 40, a 44 km de Molinos, nos encontramos con el Monumento Natural de Angastaco ubicado en la Quebrada de las Flechas.

Esta quebrada consiste en unas formaciones rocosas puntiagudas inclinadas que forman estrechos desfiladeros con paredes de 20 metros de altura, convirtiéndose en uno de los puntos turísticos y más atractivos de la ruta nacional 40. Mientras se atraviesan las formaciones, destacan el “Paso del Ventisquero” y en especial el “Paso de la Flecha”, que se asemeja a un glaciar petrificado de puntas agudas y fue declarado como Monumento Natural de Angastaco. No dejar de hacer una parada para apreciar el imponente paisaje y sacar muchas fotos, es lo mejor del trayecto CachiCafayate.

Paisaje rocoso
Angastaco

Finalmente, después de 133 km por camino de ripio llegamos a la ciudad de San Carlos y a su deseado y esperado asfalto, nuestro conductor tuvo que bajarse y besar el suelo… ¿Exagerado quizás? Jeje ¡Desde aquí hasta Cafayate no hay más ripio!

¡Asfalto!

Cafayate

Finalmente, después de una ruta 40 tan increíble, llegamos a la ciudad de Cafayate.

Ubicada en los Valles Calchaquíes en la provincia de Salta, Cafayate es una ciudad muy ligada a la viticultura y al turismo, con un magnífico entorno natural y una agradable atmósfera. Reconocida por la calidad de sus excelentes vinos, la uva de tipo torrontés es la más famosa y característica de Cafayate y sus alrededores.

Viñedos y montañas

Es muy agradable pasar unos días relajados disfrutando de la zona, de los viñedos y descubriendo bodegas. De hecho, todos los que visitan Cafayate tienen como prioridad conocer alguna para degustar sus vinos. Además, la ciudad conserva aún las características de su arquitectura colonial, que se ven en la plaza principal rodeada de la iglesia, el ayuntamiento, y en sus casas y calles.

Nosotros una vez llegados a Cafayate, nos dirigimos directamente al hotel, a 4 km del centro, donde teníamos la reserva para pasar dos noches en el Hotel Grace Cafayate. De estilo moderno, ubicado dentro de un extenso barrio privado rodeado de árboles y viñedos, con vistas a las montañas lejanas, con piscina exterior e interior, spa, buen servicio, habitaciones amplias y con excelentes vistas, y un muy buen restaurante, este hotel nos resultó perfecto. Es una muy buena opción si se va con la idea de descansar y disfrutar del buen tiempo, el aire de campo, de las instalaciones y de su gastronomía. El hotel cuenta también con 20 villas residenciales ubicadas por los viñedos.

Entrada entre viñedos
Piscinas junto a viñedos

Puedes encontrar más opciones de alojamiento en Cafayate aquí: https://www.booking.com/searchresults.en.html?city=-979526&aid=7928867&no_rooms=1&group_adults=2

Al llegar, después de un poco de piscina, decidimos no movernos más y descansar del viaje desde Cachi así que cenamos temprano en el restaurante del hotel con super vistas y muy buena comida.

Cena en Hotel Grace

Qué ver en Cafayate

Al día siguiente, nos levantamos temprano, tomamos un buen desayuno en el hotel, y salimos a dar una vuelta por el centro de Cafayate, con su plaza central, iglesia y tiendas de artesanías y restaurantes y bares, sus casitas y bonitos patios coloniales. Es relativamente pequeño y se puede visitar caminando perfectamente.

Catedral de Nuestra Señora del Rosario de Cafayate

En uno de los lados de la plaza principal, la Plaza de Cafayate, se encuentra su iglesia, la Catedral de Nuestra Señora del Rosario de Cafayate, construida en 1885 y con la particularidad de que, en su interior, la Virgen del Rosario está sentada.

Catedral de Cafayate

Museo de la Vid y el Vino

Este museo vale mucho la pena para conocer todos los elementos que intervienen en la elaboración de un buen vino, como también saber de su historia y como se empezó a producir vino en esta zona. Aunque nosotros no pudimos visitar este museo… ¡Estoy segura que sales de aquí con muchas ganas de visitar una de las tantas bodegas de Cafayate!

Museo de Arqueología Calchaquí

Ese interesante museo sirve para conocer el pasado arqueológico de los Valles Calchaquíes a través de una colección privada de piezas prehispánicas.

Paseo de los Artesanos

Ubicado enfrente de la catedral, este mercado permite conocer la artesanía local y comprar algún recuerdo. La artesanía local más importante es la producción de cerámica pero también hay muy buenos tejidos, telares increíbles, platería, etc.

Seguimos curioseando alrededor de la Plaza de Cafayate, en sus muchas y buenas tiendas de artesanías, y observamos la variedad de restaurantes y bares que se ofrece a cada paso. ¡Cafayate tiene un tranquilo ambiente provincial con mucha vida propia!

Patios

Bodegas de Cafayate

Existe una amplia variedad de bodegas que pueden visitarse en Cafayate. La región se distingue por la producción de la cepa torrontés, de la cual se obtiene un vino blanco que se destaca por su intenso aroma y sabor afrutado. Esta variedad traída desde España ha alcanzado una expresión única en suelo salteño convirtiéndose en la uva insignia de Salta y de Argentina.

La provincia de Salta tiene su propia Ruta del Vino por lo cual se pueden disfrutar de todas sus variedades en muchos establecimientos. Para los que prefieren sorprenderse y no planificar, existen carteles indicadores en aquellas bodegas que forman parte de la Ruta del Vino, para que sea más fácil identificarlas. Hay bodegas en la ciudad y otras en las afueras, algunas ofrecen catas y visitas, otras también tienen restaurante.

Ruta del Vino

Nosotros tuvimos la posibilidad de visitar dos bodegas: El Porvenir de Cafayate y Bodega Piatelli.

El Porvenir de Cafayate

La Bodega El Porvenir de Cafayate https://g.page/elporvenirwines?share se encuentra en el centro a tres calles de la plaza central, y allí pudimos hacer una buena degustación de vinos de excelente relación precio-calidad, destacando un riquísimo torrontés, en un bonito local con buen ambiente con amable atención de un personal que conoce bien su producto. Lamentablemente no pudimos hacer el tour porque ya teníamos la reserva para almorzar en otra bodega.

El Porvenir
Tienda
Cata
Bodega Piatelli

La Bodega Piatelli https://goo.gl/maps/eimyt7accEVfgueUAse encuentra en las afueras de Cafayate, a 5km al norte del centro, en el camino a Yacochuya en un desvío de la RN 40.

Bodega
Viñedos

Para visitar Piatelli, lo recomendable es reservar previamente una visita guiada a la bodega, una degustación de sus vinos y si se puede también una mesa en su salón interior o en la terraza, ambos con preciosas vistas a los viñedos verdes y morados con las montañas de fondo.

Plena cosecha
Uva torrontés

Toda la bodega cuenta con un entorno ideal para disfrutar de una muy buena comida y saborear sus vinos. ¡Nosotros seguimos el consejo de unos amigos y acertamos!

Uva torrontés
Vistas a viñedos
Malbec Rosado

Después de ambas visitas, regresamos al hotel para seguir disfrutando de la estancia en Cafayate. ¡Los niños encantados y los adultos también!

Al día siguiente ya tocaba volver a la ciudad de Salta, nuestra visita al NOA se estaba acabando. Antes de irnos, dimos una última vuelta por el pueblo y compramos una artesanía local muy deseada desde hace tiempo, un precioso tapiz de lana hecho a mano por artistas salteños que nos recuerda siempre al querido Noroeste Argentino.

Si quieres conocer Cafayate de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/salta/excursion-cafayate/?aid=101639, https://www.civitatis.com/es/cafayate/free-tour-cafayate/?aid=101639, https://www.civitatis.com/es/cafayate/tour-vino-cafayate/?aid=101639

Aquí dormimos en Cafayate: https://maps.app.goo.gl/sbRaHUSUig7p7oMr9

Quebrada de las Conchas

Nos despedimos de Cafayate, pero nos esperaba un camino espectacular para llegar a la ciudad de Salta, atravesando la increíble Quebrada de las Conchas (o Quebrada del Río de las Conchas).

Son 197km por la RN68 que, según Google Maps, se hacen en unas 3 horas y media. Eso se debe nuevamente a las características del trayecto, que no solo conecta Cafayate con Salta, sino que es un paseo único en sí mismo con una naturaleza majestuosa para descubrir.

Camino Cafayate-Salta
Quebrada de las Conchas

Ubicada en los Valles Calchaquíes, la Quebrada de las Conchas ocupa unas 26000 hectáreas y es Reserva Natural desde 1995 con el fin de proteger las curiosas formaciones geológicas y los altos muros de singular valor paisajístico, a la vez que a un importante yacimiento paleontológico del cretácico con numerosos restos fósiles.

Ruta Nacional 68

De tonos rojizos, este espectacular paisaje fue moldeado por los siglos, la erosión del agua y los movimientos tectónicos de hace dos millones de años. El río Las Conchas que da nombre a la quebrada discurre por la reserva y según la época del año apenas es visible.

Qué ver en la Quebrada de las Conchas

Durante el recorrido por la Quebrada de las Conchas, pueden apreciarse paisajes de colores muy variadosformas geológicas de gran variedad entre las que destacan la Garganta del Diablo y el Anfiteatro.

Cuando en el pasado este paisaje era húmedo, estas formaciones fueron cascadas de agua dulce de gran caudal y fuerza que fueron erosionando la piedra. Otras formas que pueden observarse al lado del camino son El FraileEl Obelisco, El SapoLas VentanasLos Castillos y Los Médanos.

Obelisco
Garganta del Diablo
Anfiteatro

Es recomendable salir temprano y hacer el camino sin apuros para poder disfrutar cada parte del camino y parar en cada forma geológica que se encuentra a pie de ruta y está bien señalizada. Lo mejor es ir con una idea antes de comenzar para no perderse nada y saber dónde parar ya sea para observar, sacar fotos o hacer un trekking. ¡A nosotros se nos escapó el Anfiteatro y aun me lamento de ello! Pero obviamente el resto vale muchísimo la pena, no hay dudas de que se trata de un paisaje único.

Si quieres conocer la Quebrada de las Conchas de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/cafayate/excursion-quebrada-conchas/?aid=101639

Ciudad de Salta

Nuevamente en la ciudad de Salta, Salta la linda como la llaman, volvemos a admirar su bonito aspecto colonial y nos dan ganas de hacer mil cosas más, pero tenemos que regresar a Buenos Aires al día siguiente.

Volvemos al hotel Brizo y salimos para dar una vuelta más por la ciudad. Llegamos a la Plaza 9 de julio que esta vez se encuentra muy animada, porque es más tarde que cuando fuimos la primera vez, y nos encontramos con un concierto al aire libre junto al Cabildo, super bonito. 

Plaza 9 de Julio

Cerro San Bernardo

Y nos faltó subir al cerro para ver Salta desde arriba como ya habíamos visto el cerro desde abajo. ¡A veces no se puede todo!

Igual recomiendo hacer la visita porque todos me dijeron que vale mucho la pena ver desde arriba el inmenso valle en el que se encuentra la ciudad y pasear por la cima para respirar un poco de aire puro y relajarse. Se puede subir en teleférico, caminando o en coche y, aunque se puede hacer a todas horas del día y si es con cielo despejado mucho mejor, una buena idea es llegar allí justo antes del anochecer, y así ver las vistas de día y de noche, con todas las luces de Salta a pleno.

Teleférico San Bernardo (Imagen de Adobe Stock)

Habiendo disfrutado un poco más de la ciudad, decidimos cenar en el restaurante Doña Salta https://goo.gl/maps/Cwd4pJ5NWBBgUHTu9, un local pintoresco de comida regional justo enfrente de la Iglesia de San Francisco en la calle Córdoba, a pasos de la Plaza 9 de Julio. Los camareros van vestidos de gauchos, se escucha música folklórica todo el rato, y el locro, la humita en chala y las empanadas de carne que nos sirvieron estaban muy ricos. ¡Para despedirnos como se debe del Noroeste Argentino!

Si quieres conocer ciudad de Salta de la mano de un guía experto, no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/salta/?aid=101639.

Aquí dormimos en la ciudad de Salta: https://maps.app.goo.gl/q92enRns8p3g412WA

Al día siguiente, nos tomamos el avión hacia Buenos Aires, previa devolución del coche alquilado que utilizamos en toda la ruta por el NOA. ¡Esperamos volver a verte pronto Salta!

Foto de Portada: Cerro de los Siete Colores, Purmamarca, Jujuy.

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