Como olvidar ese viaje a Río de Janeiro en familia, nuestro primer viaje juntos a Brasil en pleno verano austral. (Descontando uno anterior al lado brasilero de las Cataratas del Iguazú y aquellos lejanos viajes que hacía yo de pequeña desde Argentina con mis padres, incluyendo también Río).
Como pasa con otras ciudades espectaculares del mundo, a Río se puede ir una, dos y mil veces, porque tiene esa magia única y una belleza singular. Por algo la llamarán cidade maravilhosa, no? Pero además, en mi caso personal, tengo debilidad por Brasil… ¡Es un país que me encanta!
Esta vez estuvimos en la ciudad carioca 5días/ 4 noches, llegando desde Buenos Aires después de un viaje por mi país y como bonus track a una “escapada” navideña. El vuelo de Buenos Aires a Río de Janeiro dura casi 3 horas y hay una distancia aérea de 1969km aprox. Aunque nosotros estuvimos en el verano, Brasil puede visitarse durante todo el año por contar con temperaturas muy benignas.
Nuestro hotel en Río de Janeiro fue el Porto Bay Internacional, ideal por su ubicación justo delante de la Playa de Copacabana.
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Mapa de Ubicación
Aspectos generales
La ciudad de Río de Janeiro se ubica en el sudeste de Brasil en la hermosa bahía de Guanabara sobre el océano Atlántico y es la segunda ciudad más poblada después de São Paulo. Fue la capital del Imperio Portugués entre 1808 y 1822 y capital de Brasil desde 1822, después de su independencia, hasta que su lugar lo ocupó Brasilia en 1960.
Río de Janeiro es un importantísimo centro económico, cultural y financiero de Brasil y es conocido internacionalmente por sus iconos culturales y sus paisajes, como el Pan de Azúcar, la impresionante estatua del Cristo Redentor, las playas de Copacabana e Ipanema, el mítico estadio de futbol de Maracaná, el mayor bosque urbano del mundo en el Parque de Tijuca , la Quinta da Boa Vista, la isla de Paquetá, las inolvidables fiestas de Fin de Año en la playa de Copacabana y la celebración del fastuoso Carnaval.
Hoy en día Río de Janeiro es un fascinante conglomerado de ciudades donde se mezclan viejos vestigios coloniales, playas paradisíacas, rincones de selva, lujosos edificios y favelas.


Qué hacer en Río de Janeiro
No solo de playa, caipirihnas y samba se vive en Río, la ciudad tiene mucho para ver y conocer.
Es importante saber que la ciudad de Río de Janeiro es MUY grande, y como toda ciudad grande hay que saber por donde moverse. Lo bueno es que se puede visitar en tres o cuatro días si uno se organiza bien. Existen muchas opciones y tours organizados pero también se puede hacer uso del transporte público, el metro de Río cubre la inmensa mayoría de los atractivos turísticos y culturales y las enormes distancias de la ciudad que a pie sería casi imposible.
En nuestro caso, optamos por contratar un taxista en el mismo hotel, un servicio bastante común en Río, además de muy conveniente, flexible y seguro. El servicio consistía en llevarnos a los cinco en su impecable coche por toda la ciudad durante 3 días en los horarios pactados y a un precio bastante razonable (se pacta con el mismo taxista, no con el hotel aunque él ofrece sus servicios a los pasajeros de ese hotel), recorriendo los lugares principales con su excelente guía y trato, y aprendiendo de primera mano de un auténtico carioca lo que se cuece en Río. Muy buena alternativa a los tours tradicionales…
Nuestro recorrido en Río de Janeiro
Si te sirve de ayuda para planificar unos días en Río de Janeiro, esto fue lo que hicimos nosotros día a día durante nuestra estancia:
Día 1: Llegada al mediodía. Tarde de playa en Copacabana. Cena en Churrasquería Palace https://goo.gl/maps/ZvDFjbjS5iGyqgML7, en Copacabana.
Día 2: Subida al Pan de Azúcar y tarde de playa en Ipanema.
Día 3: Recorrido por el centro de Río. Escaleras de Selarón, barrio de Santa Teresa con Parque das Ruinas, Largo de Guimarães, Catedral do Río, Monasterio de San Benito, Museu do Amahna, Cafetería Colombo y Sambódromo. Cena en Aprazível https://goo.gl/maps/BVfDoxhGvLYjst338, en barrio de Santa Teresa.
Día 4: Visita al Estadio de Maracaná y a la Laguna Rodrigo da Freitas. Caminata por la costa desde Leblón hasta Copacabana. Pausa en bar Vía Sete de Ipanema https://goo.gl/maps/9otnNbTv2rnPFLFD7 y cena en Galeto Satshttps://goo.gl/maps/Vz8QP4QTygXSkijA7, en Copacabana.
Día 5: Partida


Qué ver en Río de Janeiro
Playas de Leblón, Ipanema y Copacabana
Río cuenta con varias playas emblemáticas e internacionalmente famosas, una de ellas inmortalizada en el famoso tema de Joan Gilberto y Tom Jobim, Garota de Ipanema.
Las tres grandes playas de la ciudad de Río son Leblón, Ipanema y Copacabana. Los 7km de playa que van desde el principio de la playa de Leblón en Morro dos el Morro dos Irmãos, cerca de Barra de Tijuca, hasta el final de Copacabana, se pueden recorrer perfectamente a pie, por la arena o caminando por el paseo que bordea el mar (Av. Delfim Moreira en Leblón, Av. Vieira Souto en Ipanema y Av. Atlántica en Copacabana). Nosotros lo hicimos el último día cuando nos despedimos de nuestro taxista/ guía cerca de Barra de Tijuca en el comienzo de la playa de Leblón, y caminamos por toda la costa hasta nuestro hotel en la playa de Copacabana. Nos pilló la lluvia pero fue una experiencia muy divertida con pausa incluida en un bar playero de Ipanema para cenar algo. Un placer disfrutar así de la costa de Río.
La extensión y amplitud de estas playas, su arena fina y clara, sus aguas azuladas, los morros verdes al fondo, la alegre gente local, los enérgicos vendedores ambulantes que ofrecen desde caipirihnas hechas al momento, bolihnos de camarão, zumos naturales, cervezas heladas hasta bikinis, los jugadores de pelota-pie en la orilla del mar tentando a más de uno, todo eso cautiva y transmite mucha fuerza en cuanto se pisa cualquiera de las playas del centro de Río.
Las características aceras con sus ondas dibujadas por baldosas en blanco y negro separan la arena de la calle y sus bares de playa son ideales para una pausa. Las increíbles vistas al Pan de Azúcar y al Cristo Redentor acompañan siempre.
En la playa de Ipanema finaliza uno de los barrios mas exclusivos de la ciudad, el cual separa el océano Atlántico de la laguna Rodrigo de Freitas, otro emblema de la ciudad. El barrio de Ipanema cuenta con algunos iconos cariocas importantes como el Bar Garota de Ipanema y la Casa de Cultura Laura Alvim, además de una concurrida feria hippie. La Pedra do Arpoador, donde el atardecer puede resultar una perfecta experiencia carioca, separa Ipanema de la playa de Copacabana.
La playa de Copacabana, igual o más famosa que la de Ipanema, suele tener más gente y cuenta con mas opciones de restauración y deportes.
A pesar de la belleza que ofrece Río, es importante saber que también, como toda gran ciudad, puede ser insegura pero solo cuando no se está atento. Nunca dejes tus objetos personales sin atención y no muestres gran cantidad de dinero ni objetos de valor, los niños mejor tenerlos siempre a la mira. Lo mejor es moverse con lo mínimo y dejar lo importante en la caja fuerte del hotel u otro lugar similar. Así se va tranquilo y se puede disfrutar de Río al máximo, verás lo amable y simpática que es su gente. Nosotros no tuvimos ningún problema y los cariocas nos encantaron.


Pan de Azúcar o Pão de Açúcar
Ubicado muy cerca de Copacabana, el Pan de Azúcar es un espectacular pico monolítico de granito, prácticamente sin vegetación, situado en la boca de la bahía de Guanabara, sobre una península que sobresale en el océano Atlántico. El Pan de Azúcar es el único de los morros (cerros) que tiene la ciudad con estas características, lo que le da un atractivo especial y permite desde su cima a 396 mts obtener unas vistas magníficas de Río de Janeiro y la bahía de Guanabara.
A pesar de la excepcional belleza del Pan de Azúcar, este no sería lo mismo sin sus famosos bondinhos o teleféricos cruzando el paisaje carioca. El Bondinho do Pão de Açúcar fue inaugurado en 1912 y cubría el primer tramo de Praia Vermehla al Morro de Urca en una extensión de 528 mts, siendo el primer teleférico de Latinoamérica y el tercero en el mundo y convirtiéndose así Río de Janeiro en un atractivo turístico internacional. En 1913 se inauguró el segundo tramo entre el Morro de Urca y el Pan de Azúcar con una extensión de 750 mts. En la actualidad los bondinhos pueden transportar hasta 65 pasajeros cada uno en cada uno de los dos tramos, el recorrido es de 3 minutos y las vistas 360º son fascinantes a través de las cabinas transparentes.
Para subir al bondihno, se puede comprar la entrada online para evitar filas sino se hace directamente allí. Nosotros fuimos temprano y la cola era pequeña. El bondinho lleva a la cima con una parada intermedia en el Morro de Urca, donde hay que bajar y desde donde se obtienen unas vistas bellísimas de la bahía de Guanabara, el puente de Niteroi y el aeropuerto. Después se sube a un segundo teleférico que lleva a lo mejor del Pan de Azúcar, la parte más alta, donde faltan las palabras para describir tanta belleza y amplitud visual. ¡Es simplemente maravilloso y no se puede dejar de hacer fotos y disfrutar!
Interesante también caminar por las inmediaciones, un pequeño camino que pasa por medio de la selva del morro y donde resuenan unas cigarras gigantes pegadas a los árboles de manera ensordecedora.

Barrio de Santa Teresa
En la zona alta de Río, su barrio más mágico destaca por las calles arboladas y las casonas antiguas, símbolo de épocas de esplendor pasadas. Actualmente es el barrio bohemio y ofrece unas excelentes vistas de toda la ciudad y cuenta con muchos locales de moda.


Escalera de Selarón
Esta particular escalera llamada también Escadaria de Santa Tereza está ubicada en el barrio de Santa Teresa, junto al convento homónimo y es la comunicación del centro con este barrio. Es una vía de 125 metros y 215 escalones llena de color realizada por el artista plástico Jorge Selarón en 1990 y con una renovación constante. Destaca por estar revestida completamente por piezas de cerámica de distintos colores, tamaños y formas. Algunas de ellas tienen dibujos en su interior y recuerdan equipos de futbol o lugares del mundo (encontramos uno del FC Barcelona, uno de Racing de Argentina, otro de la ciudad de Düsseldorf… y más) Subir las escalinatas y volverlas a bajar sin dejar de observar detalles y sacarse fotos a cada paso es lo que se puede hacer en Selarón.

Parque das Ruínas
El Centro Cultural Municipal Parque das Ruínas es un parque público y centro cultural ubicado en las ruinas del palacete que fue residencia de Laurinda Santos Lobo, dama y mecenas de la Belle Époque carioca, donde acostumbraba reunir intelectuales y artistas.
Construido casi en el punto más alto del barrio de Santa Teresa, desde el lugar se tienen vistas panorámicas de todo Río de Janeiro, desde la bahía de Guanabara, el centro de la ciudad, el Pan de Azúcar, la Catedral de Río de Janeiro y los Arcos de Lapa.


Largo do Guimarães
Viniendo desde el Parque das Ruínas se llega a este punto. Aún se ve el tranvía antiguo en funcionamiento y es una zona de encuentro bohemio con bares, eventos culturales y edificios antiguos.

Centro
El barrio de la zona central de Río de Janeiro es básicamente comercial y turístico y alberga la mayor concentración de edificios financieros y de oficinas de la ciudad. Posee desde importantes edificios históricos hasta modernos rascacielos. Se encuentra entre la Praça Quince de Novembro, donde están el antiguo Palacio Imperial y la primera Catedral de la ciudad, el Largo da Carioca y la Praça Cardeal Câmara.
Catedral Metropolitana
La Catedral Metropolitana de São Sebastião do Río de Janeiro es una imponente pirámide circular que sorprende por su forma modernísima, totalmente diferente a lo habitual en las iglesias y catedrales, y ofrece un aspecto bastante revolucionario. Construida entre 1964 y 1979 para reemplazar una serie de viejas iglesias que habían servido como catedrales desde la creación de la Arquidiócesis en 1676, su estilo arquitectónico es el brutalismo. El interior con sus vitrales de colores y la cruz central son muy bonitos y curiosos de ver. La entrada es gratuita y lo más recomendable es visitar la catedral en un día soleado para poder apreciar más la luz de su interior.

Arcos da Lapa
Otro icono de Río es la doble arcada de color blanco que se construyó durante la colonia portuguesa en el siglo XVIII como acueducto y que hoy sirve de puente para el tranvía o bondinho histórico y sube hasta el barrio de Santa Teresa.
Confitería Colombo
Este emblemática y maravillosa cafetería de 1894, un clásico de la Belle Epoque de Río, es una joya en sí misma. Debido a lo muy concurrida que está siempre, tanto por cariocas como por turistas, resulta a veces complicado tomar algo allí. Nosotros no tuvimos suerte pero apreciamos su belleza y nos llevamos una foto. https://g.page/ConfeitatariaColomboCentro?share

Convento de Santo Antônio
Ubicado en el Largo da Carioca, en lo alto del morro de San Antonio, este bonito convento franciscano es un complejo colonial del siglo XVIII repleto de obras de arte y de historia. Aquí se gestó la Independencia de Brasil.
Teatro Municipal y Biblioteca Nacional
Muy cerca del Convento de Santo Antonio, se encuentra la Praça Floriano donde se ubican estos dos de los grandes edificios públicos de la ciudad. La biblioteca es la mayor de Latinoamérica.
Monasterio de San Benito
El Mosteiro de Sao Bento es un histórico monasterio ubicado en el Morro de San Benito y uno de los principales y mejor conservados monumentos de arte colonial de la ciudad y del país. Se encuentra frente a la isla de la Cobras y cerca de la Plaza Mauá, cercano al Museu do Amanhã.
Con un exterior sencillo, el impresionante interior de la iglesia, de estilo barroco portugués tardío, luce una decoración típica y bellamente recargada. Fundado en 1590 por monjes benedictinos y construido por esclavos, es una visita imperdible para todo visitante interesado en la arquitectura, el arte y la historia de Río. Su culto se mantiene muy activo y los domingos hay misa con cantos gregorianos. No hay filas para entrar, solo se visita la iglesia y no se cobra la entrada.



Boulevard Olímpico: Museo del Mañana y Acuario de Río de Janeiro
Este paseo marítimo fue inaugurado con motivo de los Juegos Olímpicos de 2016. Se sitúa en una zona portuaria que estuvo abandonada durante décadas y actualmente está siendo renovada con nuevos edificios de oficinas, apartamentos y restaurantes. En este paseo se ubica el impresionante edificio del Museo del Mañana o Museu do Amanhã , un museo de ciencias futurístico diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava y construido junto al mar en el Muelle Mauá.
El Acuario de Río de Janeiro también se ubica en este paseo marítimo. Excelente zona para ir con niños.

Sambródromo
El Sambódromo da Marquês de Sapucaí es otro icono carioca por excelencia y es donde se vive en todo su esplendor el acto más multitudinario y colorista del famoso Carnaval de Río, el que vemos en la tele con sus sofisticados trajes y carrozas al ritmo de la frenética samba (¡con S!).
Diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer e inaugurado en 1984, el Sambódromo es uno de los mayores espacios para grandes eventos al aire libre de la ciudad. Como dos largas tribunas enfrentadas una a la otra y separadas por un ancho camino, el Sambódromo cuenta con 550 mts de largo sobre los que cada escola o escuela desfila aproximadamente una hora y veinte minutos, con pausas de 15 minutos entre cada escuela.
Aunque nosotros lo vimos de día, sin carnaval ni samba, el recinto impresiona por su magnitud y con algo de imaginación se puede sentir lo que se debe vivir en ese lugar en pleno carnaval. ¡Como nos hubiera gustado estar allí bailando! ¡Todo un lujo conseguir un asiento! Si tienes suerte, en los meses previos a las fiestas, se pueden presenciar los ensayos de alguna de las escuelas de samba de la ciudad.
Cerca del Sambódromo, se ven algunos galpones donde se preparan las carrozas, todo tiene que estar a punto para la gran fiesta de Río. Pero bien cerrados están, no pudimos espiar nada…
Si se quiere saber un poco más acerca de la historia de la samba, más allá de los brillos del Carnaval, se puede visitar la Pedra da Sal, en el barrio de Saúde. Durante la época de la colonia, vivieron aquí muchos esclavos negros libertos que trabajaban en la descarga de sal y las tareas portuarias. Se cree que este lugar nació la samba.

Estadio de Maracaná
Inaugurado en 1950, este estadio de fútbol es parte fundamental de la identidad y la cultura de Río de Janeiro. Llamado también el «Templo del Fútbol», el Maracaná es el mayor estadio del país y durante años fue el más grande del mundo. Fue sede de las Copas del Mundo de fútbol de 1950 y 2014, y tuvieron lugar las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos en 2016.
La visita al estadio es una excelente experiencia para toda la familia, sobre todo si les gusta el fútbol, como es el caso de los míos. Existen entradas simples y otras un poco más caras con la asistencia de un guía turístico. Se visita el museo, la sala de prensa, y luego se puede acceder al sector de las gradas por el túnel por donde pasan los jugadores al campo, teniendo una visión panorámica del imponente estadio. En un sector del campo hay una portería donde los visitantes pueden darse el lujo de patear penales en pleno césped del Maracaná. ¡No cualquiera cumple ese sueño!


Cristo Redentor
El Cristo Redentor es la estrella y símbolo total de Río y también una de las siete maravillas del mundo moderno. Ubicado en la cima del cerro Corcovado a 710 msnm, la estatua data de 1931 y representa la hospitalidad de los cariocas que reciben al viajero con los brazos abiertos, aunque su origen tiene más que ver con el refuerzo de la fe religiosa de los brasileños.
Pero el Cristo Redentor no siempre se deja visitar… En nuestro caso, no hubo manera de que salga el sol sobre él. Cada día lo observábamos para saber si podíamos subir pero siempre estaba entre nubes y no era la idea no poder disfrutar de las más impactante vista sobre la ciudad y la preciosa bahía de Guanabara. ¡Ahora tenenos otra excusa para volver a Río! Al menos pudimos verlo desde lejos cuando las nubes daban una pequeña tregua. (Recuerdo cuando fui con mis padres hace siglos, que subimos dos veces al Cristo Redentor, un día con nubes y sin vistas y otro día por fin con mucho sol y unas vistas magníficas)
Como llegar al Cristo Redentor
Al Cristo Redentor se puede llegar de muchas maneras, ya sea caminando, en taxi o van, en tren… y obviamente también en tour organizado.
Lo más utilizado para llegar es utilizar el bondinho o Trem do Corcovado, un tren de cremallera que sale desde la estación Ferro do Corcovado y tiene un trayecto 3,8km que se hacen en 20 minutos. Este tren sube hasta el Parque Nacional de Tijuca, se detiene en la estación de Paineiras, donde los turistas pueden bajar y dar un paseo en el hermoso Parque de Tijuca, el bosque urbano más grande del mundo, y luego llega hasta la cima del Corcovado, donde se encuentra la estatua gigante del Cristo Redentor. El paisaje durante todo el recorrido es hermoso con una vegetación típicamente tropical y mucha vida.
Otra opción son las Vans de Paineiras do Corcovado, unos minibuses que salen desde Praça do Lido en Copacabana y llevan hasta el Centro de Interpretación de Las Paineiras, dentro del Parque Nacional de Tijuca.
Para viajeros aventureros y con tiempo, existe la posibilidad de hacer el sendero que sale desde el Jardín Botánico y sube hasta la mismísima base de la estatua, pasando antes por el Parque de Tijuca.
Entradas y horarios para el Cristo Redentor
Las entradas para subir al Cristo Redentor se puede comprar por anticipado para evitar colas, aunque con el riesgo de tener mal tiempo el día de la visita. El precio incluye el viaje de ida y vuelta en el Trem do Corcovado y el acceso al monumento. https://www.tremdocorcovado.rio/informacion-general.html
El horario para visitar el Cristo Redentor coincide con el del Trem do Corcovado, se abre cuando llega el primer tren y se cierra cuando baja el último del día. Es recomendable realizar la visita por la mañana, ya que por la tarde suele haber muchos turistas, sobre todo en fin de semana.
Una vez arriba, lo importante es disfrutar al máximo y sacar muchas fotos pero sobre todo que la maravillosa imagen aérea de Río te quede en la memoria.

Si quieres conocer Río de Janeiro de la mano de un guía experto (que no sea nuestro excelente taxista carioca), no dudes en consultar con Civitatis que tienen muy buenas opciones: https://www.civitatis.com/es/rio-de-janeiro/tour-completo-rio-janeiro/?aid=101639, https://www.civitatis.com/es/rio-de-janeiro/tour-corcovado-pan-azucar/?aid=101639, https://www.civitatis.com/es/rio-de-janeiro/tour-privado-rio-janeiro/?aid=101639, https://www.civitatis.com/es/rio-de-janeiro/tour-barrio-santa-teresa/?aid=101639.
Foto de Portada: Vista aérea de Río de Janeiro desde el Pan de Azúcar.

